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viernes, 14 de septiembre de 2012

Escuelas en llamas

La cantidad de incendios provocados en las escuelas suecas causan asombro y frustración en la sociedad. Y en el extranjero muchos se preguntan porqué niños y jóvenes provocan incendios que no en pocos casos terminan destruyendo parcial o totalmente los edificios escolares.
El resultado de año 2011 muestra que 530 escuelas sufrieron distintos tipos de incendios donde los bomberos tuvieron que intervenir. La mitad de ellos se constató fueron provocados.La otra mitad por distintas fallas técnicas. La tendencia es sin embargo a la disminución de estos incidentes, ya que en 2008 se registró el mayor índice de incendios en las escuelas, 787, de los cuales también alrededor de la mitad fueron provocados.
En Grecia, un país en crisis desde hace tiempo, solo 5 escuelas fueron incendiadas intencionalmente el año pasado. Por lo tanto la pregunta que surge inmediatamente es porqué se producen tantos incendios provocados en los centros de enseñanza suecos, dándole al país el deshonroso primer puesto en el mundo en este tipo de incidentes.

El profesor de sociología Sven Åke Lindgren de la Universidad de Gotemburgo ha investigado desde 2009 el fenómeno junto a un grupo de investigadores para poder determinar los motivos que llevan al 5 por ciento de los niños y jóvenes en edad escolar,  a incendiar, conciente o inconcientemente, a una institución que pretende darles las herramientas necesarias para que puedan enfrentar los desafíos que la vida les pondrá por delante en el futuro.
Según Lindgren hay cinco clases de incendios provocados.

El primero y más generalizado es un acto de vandalismo protagonizado por grupo de alumnos que pretenden castigar o vengarse de una institución que por distintos motivos puede haber provocado un sentimiento de odio y una agresión incontrolada.
El segundo motivo tiene la finalidad de interrumpir la actividad escolar. Una prueba escrita o un examen parcial puede ser motivo para que algún alumno en solitario provoque un principio de incendio y así la alarma obliga a la escuela a posponer la fecha de la prueba.
El tercero es cuando un incendio provocado intenta cubrir algún otro delito cometido o por cometerse, es decir una maniobra de distracción.
El cuarto, es cuando un alumno sufre algún tipo de enfermedad psíquica ysu acción puede ser una forma de llamar la atención ante la indiferencia del medio.
Y la última que los investigadores han identificado, es un acto de los alumnos que deriva en un incendio sin que necesariamente hubiese habido intención de provocarlo.

La destrucción material de estos incendios tienen un coste que anualmente oscila entre 40 y 60 millones de euros. No siempre se descubre quienes son los responsables de dichos incendios, pero las consecuencias para los que han protagonizado una acción de este tipo y son descubiertos,  los persiguirán el resto de sus días, aún cuando no sean condenados a una pena carcelaria, nos dice Kristian Hansson, director de la Unidad de Emergencia y Protección social. Por eso esta autoridad forma parte de un trabajo conjunto de las autoridades escolares, de bomberos y policía para capacitar a los alumnos en el tema de los incendios en la escuela, las consecuencias jurídicas y penales para quienes los provocan y las formas de prevenir.
En este tema hay opiniones que desean que los implicados en los incendios deban sufrir un mayor castigo que tener que pagar por los daños y perjuicios ocasionados, algo que nadie puede asumir pensando en las pérdidas que en el peor de los casos pueden alcanzar a varios millones de coronas suecas.

Sin embargo la directora de la escuela primaria de Rågsved en Estocolmo, Ingalill Hägglund, piensa que los alumnos que provocaron un incendio que destruyó 2 salas de clase de sexto año y ocasionó serios daños al gimnasio y al taller de trabajos manuales en su escuela, debían recibir apoyo cuando voluntariamente confesaron haber sido los causantes del incendio.
La directora está segura que esos jóvenes aprendieron mucho de ese acto repudiable, y que la voluntad expresado por ellos es reemprender un camino que sea constructivo y los ayude a crecer como seres humanos de bien, algo de lo que está segura han comenzado ha hacerlo.

Pero la cuestión de fondo permanece a pesar de las explicaciones académicas, es decir porqué se producen tantos incendios provocados en una sociedad que ha logrado un bienestar material entre los más altos del mundo? La escuela es gratuita, laica y a los alumnos se les permite tener sus propios representantes en la dirección de la escuela.  Y la respuesta en la que muchos coinciden es que la mayor parte de los incendios ocurren en los tres centros urbanos más grandes del país, Estocolmo, Gotemburgo y Malmö. Y  es en los barrios que han sufrido un proceso de mayor marginación social de sus habitantes donde la frustración y el resentimiento  tienen expresiones violentas, entre ellas la de incendiar una institución, que para muchos de ellos es el símbolo de una sociedad que no les ha dado la oportunidad de crecer y desarrollarse como esperaban al momento de pisar por primera vez un salón de clase.