El filósofo ruso Alexander Dugin tiene una teoría sobre el devenir del orden global que sacude muchas teorías occidentales sobre el devenir de la historia de la humanidad y las estructuras de poder de los estados. El imperialismo de EEUU está en declive y será sustituido paulatinamente en lo que Dugin bautiza como “La tercera Roma”.
Para Dugin y su hipótesis, la decadencia del imperio de EEUU y la cultura occidental en general, tiene su talón de Aquiles en un enfoque exagerado del secularismo, el individualismo y el liberalismo. Para Dugin esta forma de pensar ha ido socavando a la sociedad y destruyen la comunidad, el sentir colectivo, la religiosidad y espiritualidad que caracterizó a las civilizaciones antes que el capitalismo liberal e individualista rompiera con esas tradiciones. Esto es lo que está llevando a cabo al colapso de occidente. Y esa decadencia y destrucción acabará en el devenir de un nuevo orden global que será determinado por Moscú, la Tercera Roma, según Dugin.
Lo que está sucediendo actualmente en el mundo es el signo de la inminente caída de EEUU. Mientras tanto, Rusia debe resistir y mantenerse unida sin caer en las tentaciones de ir más allá de sus posibilidades económicas y militares, mientras ve caer a las demás sociedades afectadas por la crisis global. Es más, en su libro predice una guerra civil en EEUU donde los bandos de supuestas izquierdas y derechas se enfrenten destruyéndose mutuamente. China también colapsará, según Dugin, así como Europa occidental y Medio Oriente. Para Dugin, ser hoy un país económicamente determinante en la economía global del planeta, tendrá como consecuencia el colapso de esa sociedad, inevitablemente.
Para que Rusia pueda convertirse esa Nueva Tercera Roma que él predice, es a través de defender su territorio por medio de la coherencia de su población, del nacionalismo, la religión y la fe. En este caso, Dugin es un fervoroso creyente del cristianismo ortodoxo pero Moscú no debe dejar de lado buscar aliados que acompañen su visión del mundo. Esos aliados pueden estar en la India, Japón, Vietnam, Irán, etc. países que formarían un bloque comercial para beneficio de todos, incluso con armas nucleares de disuasión para defenderse de los otros países que decaen inevitablemente y acompañan el colapso del actual orden global y pueden ser muy agresivos como actualmente es EEUU.
Paralelamente, para poder sobrevivir esa decadencia y colapso, el presidente Donald Trump se aferra a su propia “gran visión de MAGA” y, entonces, dando manotazos de ahogado, amenaza con ocupar y hacerse con Groenlandia, Canadá, Venezuela, Cuba, Centroamérica y mucho más, tratando de construir un respaldo y seguridad para su economía, intentando tomar el control de todo el hemisferio occidental como estaba estipulado en el Tecnato de America, una súper nación norteamericana que ocuparía todos los continentes americanos. El nombre de Tecnato,(gobierno de tecnócratas) se origina al incluir en la visión de Trump a las élites de Silicon Valley entre sus aliados. Después del final de la guerra fría, con George W.Bush como presidente, la política económica de entonces, se basaba en fomentar aún más el consumismo y la caza del dinero, que fortalecía, según Bush y sus consejeros, las estructuras de la sociedad y unificaba como la religión y el nacionalismo a la población, que se esfuerza por ganar y consumir más que nunca. Cuando Donald Trump asume la presidencia de EEUU, ese paradigma es combatido porque ha destruido la base industrial de EEUU, el sentimiento nacionalista de la población y el sentimiento religioso cristiano evangélico, la fe en Dios. Trump busca dar un giro de 180º a esa visión de la sociedad norteamericana. De ahí surge MAGA (Make America Great Again) y el combate al multiculturalismo, la inmigración, el wakismo, etc. Y, además, poner fin a la llamada Pax Americana, defendiendo territorios que no son suyos. Que cada uno pague por su seguridad, y como EEUU tiene las armas más sofisticadas, se las venderán para que se maten entre ellos. La única excepción hasta ahora, es Israel, donde fluyen los recursos, pero no sabemos a ciencia cierta para beneficio de quien de los dos países.
Finalmente, todos nos preguntamos de dónde viene la idea de Alexander Dugin de que Moscú es la Tercera Roma. Dugin considera que, basado en los antecedentes históricos del imperio Bizantino, que fue parte del imperio romano hasta su división entre el imperio de Occidente y Oriente, con Bizancio como capital (la segunda Roma). Entonces, cuando Bizancio cae en poder del imperio Otomano en expansión, a mediados del siglo XV, el vínculo de la aristocracia bizantina estaba en Rusia con el Zar (César) Iván III, quien era el zar ruso casado con nada menos que con Sofía Paleólogo, la sobrina y única heredera del último emperador bizantino, Constantino Paleólogo. Así, la conclusión que se extrae de ese matrimonio es que Moscú se convierte en la Tercera Roma para las élites del poder y para Alexander Dugin y muchos historiadores rusos y otros pensadores que creen que aquellas circunstancias ocurridas convirtieron a Moscú en los herederos de aquel imperio romano bizantino. El presidente Vladimir Putin también adheriría a este pensamiento, según lo ha manifestado en sus discursos y escritos, respaldando la visión de Dugin. El exilio de políticos, filósofos, intelectuales bizantinos que encontraron un refugio en Moscú y en el zar Iván III, fue también un aliciente para difundir esta idea y la religión cristiana ortodoxa de Oriente: con la caída de Bizancio, Dios había trasladado su favor a Moscú. Las dos águilas que vemos en el escudo de Rusia, representan a las dos Romas anteriores.
Bueno, esto es un resumen muy apretado del pensamiento que tiene un alto poder entre los rusos y que, sin dudas, es uno de los pilares para mantener la unidad de su pueblo. Ahora, si esa visión de Dugin y otros se hará realidad está por verse, sobre todo si China colapsará cuando también allí anidan ideas, religiones y filosofías muy profundas y poderosas, donde el liberalismo no parece estar echando raíces. Aunque, ¿quién sabe lo que ocurrirá dentro de cien o doscientos años?
- Este artículo está basado en los materiales publicados por Alexander Dugin, filósofo, estratega y analista político ruso. Margarita Torres, historiadora española. Juan M.Zunzunegui, escritor mexicano.






