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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Las trampas del subconciente

Se va a convertir en un clásico de los refranes "enrocados". El hecho fue el siguiente. Uno de los tantos imputados del Partido Popular de Valencia, Juan Cotino, ex-presidente de las Cortes Valencianas, que pasó por el despacho del juez José Ceres, miembro del Tribunal Superior Valenciano por haber beneficiado a la llamada trama Gurtel cuando el Papa Benedicto XVI visitó Valencia en 2006. Resulta que la organización del evento le costó a los contribuyentes valencianos  7,4 millones de euros cuando los cálculos más correctos lo fijarían en 3 millones de euros. A la salida de su encuentro con el juez Ceres, Juan Cotino declaró a las medios que él estaba limpio de cualquier sospecha y que nunca había contribuido a la presunta estafa que fueron objeto los valencianos.

En una de sus respuestas y para dejar bien aclarada su inocencia declaró en tono jocoso: "Puedo haber metido la mano en la lata pero nunca la pata". Inmediatamente trató de corregirse al darse cuenta que el refrán era " Podremos meter la pata pero nunca la mano en la lata" . Una mala jugada del subconsciente si es que está mintiendo descaradamente a los valencianos, a la justicia y al propio Dios de la iglesia católica del que se dice ser fiel creyente.

Juan Cotino tiene todo el derecho y el crédito de ser tratado como inocente hasta que no se compruebe lo contrario. Pero su rol en la organización de aquél evento era clave y es prácticamente imposible no sospechar que tenía que conocer la magnitud de la presunta estafa que se estaba organizando. Tal vez él personalmente no se benefició ni con un euro, pero si fue cómplice de la estafa mirando para otro lado cuando debía tener y conocer todos los elementos y costos que significaba la visita del Papa, y como presidente de las Cortes Valencianas haberla detenido, habla mucho del grado de corrupción que carcome el sistema político de este país. Muchos se preguntan: Cuando terminarán de salir los cadáveres  del guardarropa de la sociedad española?
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