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jueves, 5 de enero de 2017

Cruzando el charco XXXL

Pronto estaré cruzando el Atlántico con rumbo a Uruguay,  en esta ocasión esa visita será más larga de lo acostumbrado. Cuando uno se jubila los tiempos son flexibles para dedicarse a cosas que deseas hacer sin mayores complicaciones, y las mismas pueden planearse según las posibilidades y el interés de cada uno.

¿Qué me espera en Uruguay? me he estado preguntando.
Allí es verano y las temperaturas oscilan entre los 28*C y 30*C grados, a veces llegan a 35*C. Aquí en cambio hoy a medianoche llegaremos a las -25* por lo que tenemos la friolera de 50* grados de diferencia! Frente a mis hijos,  nietos y amigos no puedo ocultar la alegría de evitarme semejante "bochorno polar". Luego soportaré el otro bochorno. el del calor del mediodía en algún lugar, si es a la orilla del mar mejor, si es lejos de esos balnearios habrá que refrescarse con el ventilador o en las aguas de algún río o arroyo.

El acontecimiento familiar más festivo que me espera es el casamiento de mi sobrina, Carolina, que celebrará la boda por lo civil y luego en una casa de campo cerca de Montevideo, lugar que han adaptado para tales ceremonias. Habrá fiesta hasta altas horas de la noche y las horas bajas de la madrugada. Y como es tradición mucha comida y bebida circularán a nuestro alrededor, o mejor dicho, nosotros circularemos con más o menos entusiasmo dependiendo de la categoría de sibarita que cada uno ostenta. Hace unos años celebramos el casamiento de Paula y Markus en una iglesia protestante cerca de Estocolmo, pero desde entonces no he participado en otros casamientos. Aquí en Suecia la gente suele convivir sin casarse, y si lo hace por el poder civil generalmente son ceremonias donde participan los más allegados a los novios, familiares y amigos. Pero también hay casamientos con grandes fiestas, por supuesto.

En los deportes el fútbol es lo más popular por excelencia, y en esos meses los campeonatos de verano y los torneos de fin de semana son lo más frecuentes. De todas formas hay otras competencias relativas por ejemplo al mar, como las competencias de regatas, surfing, futbol y volleyball de playa, etc. El ciclismo tiene su punto más alto en semana de Turismo (Semana Santa para los cristianos)

En lo cultural se acerca la celebración del carnaval que se extiende ahora por un mes en Montevideo, con desfiles monumentales y actuaciones de las murgas en los tablados, espectáculos muy concurridos porque estos grupos compiten por el apoyo del público y la sentencia final a su favor de un jurado que luego decidirá a quién darle el primer premio por el contenido de sus letras, su música y coros, sus trajes y la escenificación del espectáculo. Seguro que faltan más detalles porque hace ya muchos años que no presencio dichos espectáculos. Montevideo es una de las capitales con más teatros de América Latina, tanto oficial como independientes y con una prolífica actividad que en verano por lo general entra en recesión, aunque algunos escenarios al aire libre cumplen con la tarea de alegrarnos o preocuparnos con sus obras.

En lo político Uruguay es un país bastante dividido entre los que piensan que el gobierno del Frente Amplio está haciendo una mala gestión y los que por el contrario opinan que a pesar de la crisis internacional el país ha logrado mantener un crecimiento positivo mientras sus vecinos, Argentina y Brasil, se hundían. La seguridad es el caballito de batalla preferido por la oposición y la cargan preferentemente contra el ministro del Interior Eduardo Bonomi, a quien culpan de ser el responsable
político cada vez que ocurre un crimen y le piden que renuncie. Las estadísticas, que según el gobierno demuestran que baja la cantidad de delitos y convierten a Uruguay como el país más seguro de América Latina,  tampoco convencen a la oposición de blancos y colorados que interpelan al ministro frecuentemente, pero cuyas criticas se pinchan como pompas de jabón y los pedidos de renuncia hechos en la Cámara y a través de la prensa afín a esos intereses políticos se esfuman.
Los periódicos, la TV y la radio bombardean a la gente con noticias policiales ilustrando lo que se avecina si no se endurecen aún más las condenas a los delincuentes. El objetivo de asustar a una parte de la población como hacen la mayoría de los pasquines en todo el mundo, ha sido bastante redituable porque la percepción del ciudadano es frecuentemente de miedo ante delitos difundidos profusamente y con detalles morbosos por los medios de comunicación.

También hay otros sucesos que han perjudicado al gobierno de Tabaré Vázquez. El hecho que Uruguay es un país donde el Estado participa con empresas públicas en la economía y desarrollo del país, han ocurrido casos donde las malas gestiones han causado pérdidas importantes para las arcas del estado. La Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland - ANCAP - es el caso más notorio que está bajo investigación judicial por negocios hechos dentro y fuera de fronteras que ocasionaron esas pérdidas. Sin embargo los que están ante los tribunales, entre ellos el actual vicepresidente Raúl Sendic, no es sospechoso de corrupción, por haberse beneficiado con esas transacciones económicas, sino por una mala gestión. Y he aquí que según las encuestas hechas por organizaciones independientes como Transparencia Internacional, consideran a Uruguay como el país menos corrupto del continente junto con Chile.

Sin embargo tampoco esos datos le hacen mella al convencimiento de la oposición que estos gobiernos del FA son lo peor que le ha ocurrido al país. Una cosa son las estadísticas, y otra la sensación "térmica" que cada uno tiene de su situación personal, de los temores asumidos, de la inseguridad laboral, la salud, la educación de los hijos, etc.

Las próximas elecciones en Uruguay son en 2019, así que el gobierno del presidente Tabaré Vázquez tiene todavía la chance de convencer a una mayoría de que los tres gobiernos del FA han sido históricamente los que mejor gestionaron el desarrollo del país, crearon empleo, bajaron la inflación, atrajeron inversiones extranjeras, le dieron estabilidad a la economía, aumentaron las exportaciones, emitieron leyes que benefician a los trabajadores tanto de la ciudad como en el campo, gestionaron los conflictos sindicales con imparcialidad mientras era posible, etc. La deuda con la Educación todavía es una cuenta no saldada, aunque hay señales según la encuesta PISA, de que mejoran los resultados.
Si el FA no logra convencer a esa mayoría que hasta ahora lo apoyaba, y que le perdonen algunas iniciativas del anterior presidente, el popular y desenfadado José Pepe Mujica, iniciativas que terminaron cayendo estrepitosamente, como la compañía aérea Alas Uruguay, tendrá el FA muchas dificultades para seguir gobernando. Mujica, admirado fuera de fronteras predicaba con el ejemplo  y despertaba entusiasmo y respeto por su sencillez y vida austera,  por sus mensajes directos contra el consumismo, el medio ambiente, a favor de la libertad del individuo, que recaudaban abundantes apoyo y aplausos. Pero hay también puntos negros en su gestión que los historiadores irán dilucidando.

Las alternativas son probablemente la formación de un gobierno de centro-derecha con los partidos históricos, blancos y colorados aliados si es que eso es posible, sumado algún otro partido si es que logran suficientes votos. O un gobierno de minoría con acuerdos puntuales, pero de alta fragilidad. O un Frente Amplio que logra recuperar el terreno perdido y la confianza de una mayoría.

Pues bien, ahí estaré escuchando si Peñarol o Nacional son los mejores equipos; si el Cuqui Lacalle del partido Nacional será el próximo presidente; si Daniel Martínez, actual Intendente de Montevideo, será el candidato del FA a la presidencia; si Juan Pedro  Bordaberry debería retirarse de la política; si Edgardo Novick, empresario de éxito y creador del partido de La Gente, es el nuevo Trump que irrumpe en la sociedad uruguaya; si hay que privatizar algunas de  las Administraciones y Servicios del Estado*, etc, etc.
Serán unas semanas intensas, y tendré la oportunidad de escuchar distintas opiniones entre los parientes y amigos, tratando de dilucidar si lo que dice el gobierno es correcto o las acusaciones y críticas de la oposición tienen contenido. Quién sabe, a lo mejor me llevo algunas sorpresas.

* Estos son las empresas y servicios del Estado:















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