Páginas vistas la semana pasada

lunes, 14 de mayo de 2018

La Guatemala de Mario Layera en el Río de la Plata



No fueron pocos los que respingaron o les entró hipo cuando el Director Nacional de Policía de Uruguay, Mario Layera, lanzó una especie de pronóstico apocalíptico, seguramente muy bien masticado, teniendo en cuenta que lo entrevistaba uno de los medios de la oposición más adictos a presentar la realidad del país como la de una catástrofe de inseguridad sin igual en la historia del país.

Sí, el señor Layera vaticinó que Uruguay estaba en camino a convertirse en una Guatemala o El Salvador en cuanto a que  la delincuencia no tiene freno, la policía se encuentra impotente y los otros órganos del estado como la fiscalía, el Ministerio del Interior (MI), el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) no le prestan todo el apoyo que necesitan para actuar e investigar. O sea que las esposas que usan para neutralizar a los delincuentes los tienen a ellos inmovilizados.

Layera en la entrevista habla de ”compartimentación”, por ejemplo del MIDES, cuando necesitan conocer los antecedentes de la situación social de un sospechoso si no es a través de una orden judicial; o la falta de capacidad para investigar debido a la nueva estructura establecida por el Código de Proceso Penal (CPP), que le ha dado a los fiscales, y quitado a los jueces, la investigación de los delitos una vez  reunidas las pruebas, testigos,etc.por la policía. 

Pues una de las frases más comunes  con que se encuentran los denunciantes de delitos cuando se presentan en una comisaría  es que "la policía no puede hacer nada porque los fiscales no les dan la posibilidad de hacerlo". 
”Una falacia” ha respondido el Fiscal de Corte Jorge Díaz, quien sale al cruce de las declaraciones de Layera en una entrevista en los estudios de TVU (la tv pública de Uruguay) afirmando que la policía tiene el deber de prevenir y reprimir y luego investigar sin el permiso de los fiscales que sí intervienen una vez que los primeros pasos en la investigación están presentes, colabora con los policías y dirigen los detalles para inculpar al delincuente. 
Y Federico Graña, director nacional de Promoción Sociocultural del MIDES ha declarado en el mismo programa de TV antes señalado que la policía tiene acceso a la información cuando lo solicita para casos de delincuentes investigados. ”No hay compartimentación” -afirma el funcionario del MIDES. "Pero también hay que respetar la integridad de las personas según la Constitución, por eso se necesita el permiso de un Juez".

En Guatemala, las estadísticas oficiales hablan de un promedio de 450 víctimas mensuales! por violencia criminal y más de 550 heridos por la misma causa (multipliquen por doce para sacar el cómputo anual) (https://stcns.gob.gt/docs/2016/Reportes_DMC/Reporteenero2016.pdf) . Sr Layera, es fácil averiguar sobre este tema. No es un secreto ni está compartimentado. Esta es una violencia en Guatemala que lleva siglos porque es parte de la herencia colonial y de las dictaduras militares, el racismo, la discriminación y la desesperación de los grupos marginados (las llamadas maras) que recurren a la delincuencia para satisfacer sus ansias de poder y riqueza, o simplemente sobrevivir antes que otros los maten a ellos. ¿Es comparable esta violencia con el Uruguay de mañana dado los antecedentes históricos y sociales tan distintos?  Claro que en Uruguay innegablemente hay violencia, narcotráfico y una lucha de las pandillas por acrecentar su poder y medios. Esa ha sido la maldición de todas la sociedades independientemente del régimen o gobierno que estén en el poder. Veamos las ciudades de EEUU como Los Ángeles, donde la violencia azota desde hace décadas esta ciudad y la policía es conocida por su corrupción y gatillo fácil; allí la violencia es pan de cada día. Hasta el cine y la TV han hecho un gran negocio con esa violencia. O Caracas, una de las ciudades con más violencia delictiva; Río de Janeiro, Ciudad de México, y no sigo porque la lista no tiene fin.

Creo que desgraciadamente se trata de la vieja movida de siempre: y es que la ley presupuestal será presentada en el parlamento y cada uno de los organismos del estado pelea por un pedazo de torta más grande. La Policía se ha beneficiado en los últimos años de recursos que la han transformado y modernizado, incluso con tecnologías y cursos brindados en colaboración con la policía de Nueva York. Se ha reformado a la Guardia Republicana, se ha creado el Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), mejores armas para enfrentar a los delincuentes violentos y mejores sueldos. Sin embargo los sindicatos policiales han aplaudido las declaraciones de su jefe con inusual fervor. Los uniformados no están conformes con sus sueldos y situación laboral, y el señor Mario Layera, le clava el puñal por la espalda al ministro del Interior Eduardo Bonomi, que en estos momentos no está en funciones, con esas declaraciones para darle a la oposición carnaza para su asado. ¿Porqué realizó esta movida cuando su jefe no estaba en funciones? ¿Y porqué el ministro interino Jorge Vázquez salió a respaldarlo diciendo que tiene razón? ¿Piensa Bonomi lo mismo que Layera? Será muy interesante escuchar de palabras del ministro lo que opina de aquéllas declaraciones.

Hace unos pocos días reunidos los principales jerarcas del MI y otras autoridades no escucharon del señor Layera ni un suspiro que les llevara a pensar lo que el director de la policía estaba preparando. Incluso -y vaya paradoja- también hace pocos días visitó a Uruguay el ex-gobernador de Nueva York Rudolph Giuliani, quien estaba al frente de la ciudad cuando la cooperación entre las policías neoyorquinas y uruguayas se estableció, y elogió los avances de la policía local en técnicas de investigación. Y no menos llamativo el líder del partido de la Gente, Novick, también elogió los avances. 

En eso se está convirtiendo la política en nuestro Uruguay. La modernización y la apertura al mundo de su economía, despegándose de Argentina y Brasil, no ha traído solo los mejores índices de desarrollo económico y social del continente, reconocido por todas las instituciones internacionales, también la basura desinformativa, manipulativa y mentirosa de la derecha que ha perdido los valores de sus antiguos líderes que no deben estar descansando en paz.  Pompita Lacalle, líder de uno de los sectores del Partido Nacional, hace un llamado al presidente Vázquez para que comande con mano de hierro a sus tropas para hacerle sentir a los pobres y marginados de Uruguay el poder de la ley, y llama al MIDES a mudar su oficina principal del Centro a uno de los barrios más problemáticos de la capital. Nada menos que él, que vive en un country, protegido por vallas y guardias como en Guatemala, que probablemente nunca pisó un barrio marginal, exige al presidente lo que la Constitución no le exige ni permite. La demagogia de los admiradores de Macri y de Temer, que gobiernan sumergidos en la corrupción, haciéndole pagar a sus habitantes el alto precio de la miseria, no tiene límite. 



Publicar un comentario