Vistas de página la semana pasada

viernes, 25 de septiembre de 2026

Vespertino Expressen : 
La invasión rusa puede 
estar cerca.

Todo parece indicar que estamos muy cerca de hacer realidad el sueño mojado de algunos políticos occidentales de ir a la guerra con Rusia, tratando de ocultar sin mayor éxito, su creciente impopularidad. Para eso nos preparan día día , mes a mes, año a año para que interioricemos el inminente peligro de que Rusia se prepara para atacarnos. Vean los titulares d,e dos vespertinos suecos. ¿Invadirnos? Tal vez. ¿Ataque híbrido? En marcha. ¿Bombardearnos? Posible. Todo es incierto y borroso. Hasta los drones que emergen en los aeropuertos que después de días de investigación nadie puede decir si son del enemigo o es “fuego amigo” . Todo parece bien orquestado para confundir y crear más incertidumbre y miedo.


Vespertino Aftonbladet:
Putin puede atacar 
en pocos meses, según
la OTAN.

Irónicamente los servicios de inteligencia europeos sirven en el menú diario dos versiones para gusto del consumidor: por un lado, que el enemigo prepara el ataque inminente o por el contrario, que no hay tantas señales que vaya a ocurrir . Eso sí, nuestras pacificas y bien intencionadas democracias siguen proveyendo todo tipo de armas al “protegido” que a medida que pasa el tiempo, se desespera recorriendo los países amigos, mendigando más fondos para ese barril sin fondo que es su voluminoso vientre. Y es que ese barril tiene tantos agujeros en el fondo por donde escapan miles de millones de dólares y euros que la buena voluntad de los “dispuestos” empieza a flaquear en algunas capitales europeas aliadas. Eso sí, en Bruselas la Comisión Europea no tiene la menor duda de que hay que seguir esquilmando a los ciudadanos de la Unión, aunque los engranajes del sistema chirrían a medida que saltan las arandelas  y tornillos del aparato de gobierno a cada golpe que recibe la corrupción que circula por sus entrañas, y que afectan a funcionarios de la cúpula del gobierno en Kiev.


 La campaña del miedo no solo se da a través de los medios de prensa como los de las fotos que ilustran este a.rticulo,  sino prácticamente en todos y en redes sociales, salvo unas pocas excepciones que no quieren perder la imparcialidad y el rigor periodístico. No obstante, poco va quedando de aquella cultura que principalmente caracterizaba a los medios Públicos de la prensa, radio y televisión. Escucharlas o verlas es una constatación de como se han alineado a la narrativa de toda la Europa occidental, demonizando a Putin, a los rusos, sin dejar una sola oportunidad para buscar una salida diplomática, vías de diálogo, sólo esas trampas de ello al fuego en vez de acuerdos firmes de paz. Medios de prensa como The Guardian, en Reino Unido,  Le Monde en Francia, también siguen las órdenes de Bruselas de no dar tregua sobre el riesgo inminente del ataque ruso, olvidando los principios de una prensa libre de ataduras. Hay un máxima del analista Gerald Celente que se aviene muy bien a la situación: “Cuando todo lo demás falla, te llevan a la guerra”. Un gaucho menos cuidadoso con el lenguaje diría”Cuando todo se va a la m… te llevan a la guerra”.


La paz no la quieren estos gobiernos porque detrás de todos esos políticos mediocres y medios de prensa comprados por los grandes capitales o capitalistas, está la élite, los verdaderos interesados en la guerra permanente: el enorme conglomerado militar industrial, los globalistas reunidos en Black Rock, Vanguard, Rothchild, Palantir, el Grupo Bilderberg y tantos otros que forman ese 1 % que tiene el 90% o más de la riqueza del mundo en sus bolsillos. Su ambición es sacrificar a Ucrania y su población por una falsa causa que es llevar la democracia, libertad y DDHH a toda Euroasia, mientras violan todos esos principios y valores de la manera más cruel y arrogante.


El asunto es poder seguir expandiéndose, mejor aún si es clavándole el diente en la yugular a  Rusia y a Irán, con amagues de mano extendida para darle en el mismo instante la puñalada trapera cuando el rival de turno ha bajado la guardia. Lo hicieron repetidamente con Rusia; con los palestinos, con Irán, y lo siguen intentando. Lo vemos a diario a pesar de las lindas palabras que se escuchan de boca del “presidente poeta”, que aprendió a pronunciarlas no en el banco de la escuela, sino en el banco de una plaza, mientras leía un cartel de publicidad de ventas de viajes a Mar a Lago, Florida. Por eso ya nadie les cree, ni en Moscú ni en Teherán, por más colorida y maravillosa que su poesía parezcan,

Así las cosas, los civiles a quienes la guerra nos afecta por ahora indirectamente, nos debatimos entre el miedo de un conflicto bélico aparentemente cada vez más cercano y la esperanza de que se apueste por la diplomacia y una salida a esos conflictos bélicos que están destruyendo a generaciones . En la actual conferencia de la ONU hay una oportunidad, pero no creo que salga nada concreto en esa dirección. Solo “paroles, paroles, paroles” en muchos idiomas, como aquella versión de la canción que cantaron Dalila y Alain Delon, entre otros. 

 Hoy todos esos conflictos están unidos por un hilo marcadamente rojo porque el principal protagonista, el poeta Hegemón en declive,  se aferra con uñas y dientes a continuar imponiendo sus reglas exclusivas a vasallos y siervos de turno. Basta un botón de muestra, como el caso Groenlandia, y el vasallo nórdico que se arrodilla, deja de gruñir y mete la cola entre las patas.


 Sin embargo, el mundo unipolar se fragmenta bajo los pies del poeta. Fueron por los territorios y recursos naturales como gas y petróleo, y se tropezaron con una roca que les está llevando a la ruina y a un bochornoso final cuando podrían haber elegido eso que todos hablan con tanto fervor en la ONU: la bendita Paz. Los únicos que no pronunciaron esa palabra fueron Netanyahu, aunque no importa, porque lo dejaron solo cuando le tocó hablar. Y el poeta, que con tono apocalíptico,una vez más, prometió que pulverizará a Irán sino cumplen con lo que él les exige. Todo muy poético, pero no huele a pétalos de rosas, sino a quienes yacen en los campos y trincheras de los campos de batalla.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Le agradecemos su comentario referido al tema. Cada aporte es una gota de reflexión sobre temas que interesan o preocupan. Suscríbase si desea seguir leyendo las notas y relatos de este blog.Es gratis.