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sábado, 28 de febrero de 2026

El escudo de Judea activado una vez más.

 

No pasó mucho tiempo para que el ataque conjunto de Israel y EEUU contra Irán, apenas unos siete meses, se concretara con bombas y misiles, diseñado en todos sus aspectos, por los implacables generales del Pentágono y los colegas de Tel Aviv, abanderados, como sabemos, de aquellos principios y valores que siempre han defendido con tanto entusiasmo y euforia mística: el dinero y el poder. Furia Épica se denomina la nueva campaña militar.

El día miércoles 25 pasado, el avión de Iberia con el que iba a viajar partiría con cuatro horas de atraso hacia Madrid, y el transbordo al vuelo a Estocolmo, se frustró y debí esperar 24 horas para llegar a la capital sueca. Todos esos atrasos que afectaron a miles de vuelos, tenían su razón de ser: los preparativos de la acción criminal contra el país persa. Si Irán no tuviera tanto petróleo en el subsuelo y no controlara el camino de los hidrocarburos por el estrecho de Ormuz (hoy bloqueado) este segundo intento por sustituir al gobierno de los ayatollahs no tendría lugar o lo fortalecería en su lugar, a pesar de la muerte de Jamenei, el líder supremo iraní junto a otros familiares. La cuestión es si Jamenei confió en que su vida se respetaría estando en su residencia , aparentemente no protegida contra misiles o bombas. O fue una decisión de transformarse en mártir para unir a su pueblo detrás de su gobierno? Esta guerra no hubiera comenzado si no tuviera sus recursos naturales y su situación geográfica estratégica en el vientre de Rusia. Irán sería visto como un país con una sociedad cerrada, administrada por profetas de larga barba y mujeres oprimidas, pero qué más da, es su cultura y tradiciones, religión y costumbres. Nosotros, en Occidente, los pueblos civilizados, despreciamos tales sociedades, pero mientras no nos molesten, e incluso, quieran hacer negocios con nuestras mejores empresas, son bienvenidos. Arabia saudí es un buen ejemplo de esa alianza comercial y diplomática. 

El cinismo y la hipocresía son dos características que se manifiestan estupendamente bien en la era Trump. Simula emprender negociaciones serias y manda a sus dos agentes inmobiliarios al frente de esas negociaciones, es decir Steve Witkoff  y Jared Kushner, quienes viajan sin interrupción entre Ucrania, Bruselas, Omán, Ginebra y Washington, como parte de la farsa que monta su patrón, amagando siempre estar dispuesto a negociar, pero listo para darte la puñalada “por abajo el poncho”, al decir de los rioplatenses. 

Una acción preventiva, así llama Israel todas sus operaciones militares, mientras los antes mencionados representantes de la Casa Blanca simulan negociar, y en el momentos de las mayores expectativas de un posible acuerdo, se produce lo que muchos ya habían previsto: un ataque sorpresa para decapitar a la élite gobernante de los persas. Como siempre, para protegernos de esas personas despiadadas y terribles, como el mismo Trump los definió en su discurso la pasada noche, al iniciarse el ataque. Con adjetivaciones que demonizan a los líderes iraníes y sus acciones, mientras que cerró los ojos cuando ocurrió el genocidio del pueblo palestino en Gaza. El cinismo de un psicópata le chorrea por debajo de las piernas de los pantalones.  Las académicas Monica Daffy Toft y Sidita Kushi, publicaron un libro, Dying by the sword, “Morir por la espada, la política exterior norteamericana”, donde hacen un recuento de las intervenciones militares en todo el mundo desde 1798 a 2022: 460! Otro dato para los que no lo saben o sólo lo sospechan, hoy EEUU tiene 877 bases militares a lo largo y ancho del planeta.

Las bombas y los misiles de estos dos aliados inseparables, impactaron en varias ciudades y regiones iraníes, una de ellas en una escuela de niñas en el condado de Minab, al sur de Irán, donde causaron  más de 100víctimas mortales, otros hablan de muchas más víctimas que esa cifra. Consultado un vocero militar estadounidense por CNN, este manifestó no tener información que confirmara esta tragedia en una escuela primaria. La pregunta es si CNN no tenía otra fuente más independiente que consultar, ellos que siempre están en el meollo de lo que ocurre, por lo menos es lo que acostumbran a cacarear. Pero la reacción iraní no se hizo esperar, y los misiles y drones impactaron en doce bases militares norteamericanos de la región, donde según información no confirmada, habrían muerto soldados norteamericanos estacionados allí. Según Trump, Irán representa una amenaza existencial para EEUU, como lo hizo Irak en su momento y sus armas de destrucción masiva, o Libia con el malvado de Gadafi. Si, todos los que no comulgan y se arrodillan, son simplemente malvados, sedientos de sangre blanca norteamericana y de la Coca Cola, hambrientos de sus valores y principios, y de la hamburguesa de MacDonald y, por supuesto, desesperados por robarles el envidiable modo de vida, ese estilo de vida con sobrepeso y ocio. 

La cuestión es si esta guerra se ampliará y no será de doce días como la anterior, sino por meses o años, con otros países de la región involucrados. Lo patético en esta situación es el papel de la ONU, un gatito desvalido que maúlla cada vez que en Washington, ruge el león de cabello dorado. Al mismo tiempo, riéndose de la ONU, creando el Consejo de La Paz, donde Donald, como el viejo Mac Pato, sentado en una montaña de oro, pretende decidir el destino de la humanidad bajo sus caprichos y deseos.Sin embargo, si esto se estanca, las elecciones de medio término de octubre, pueden ser la espada de Damocles que decapite simbólicamente la cabeza de Donald, imitando sus campañas bélicas contra sus enemigos, verdaderos o falsos. Estamos en el horno, la pregunta es si lograremos escapar de este infierno.


sábado, 21 de febrero de 2026

¿El caos será el origen de algo nuevo?

Basta con echar un vistazo alrededor del mundo para que muchos consideremos que las reglas y acuerdos internacionales entre naciones no sólo se deterioran, sino que estallan en mil pedazos.

Uno de esos fenómenos es el tratado sobre medidas para una mayor reducción y limitación de las armas nucleares estratégicas, New Start, entre EEUU y la Federación de Rusia, firmado en 2010, por los presidentes Medvedev y Obama. Rusia lo suspendió en 2023 (no se retiró ) porque acusó a EEUU de seguir desarrollando nuevas armas nucleares, y Rusia, en consecuencia, haría lo mismo,  se afirmó en ese momento.  Este tratado fue dinamitado finalmente el 5 de febrero pasado por el presidente Donald Trump, al no aceptar prolongarlo un año más como le propuso el presidente ruso Vladimir Putin, plazo para negociar un nuevo acuerdo y mantener los controles. Según el expresidente Joe Biden y sus secretario de estado Anthony Blinken, Rusia, con la suspensión del Tratado, había sido “muy irresponsable”. Sin embargo, atrás de las bambalinas, los norteamericanos eran, según el Kremlin, los que socavaban el acuerdo. Además, si China no se sumaba a la dupla, no “había tu tía”, advertía Trump. Y China levantó el dedo corazón y no se sumó a ningún tratado porque aquí no solo vale la calidad, según Beijing, sino también la cantidad. China se calcula posee unas 600 ojivas nucleares frente a unas 5000-6000 de Rusia y EE.UU, cada uno. Sin alternativas por ahora y nadie parece dispuesto a dar el brazo a torcer, lo que es una desgracia para toda la humanidad cuando un nuevo tratado debería ser el medio para seguir el camino de la disuasión y no el de la confrontación. 


Cuando la Casa Blanca decide atacar a Venezuela y secuestrar al presidente Nicolás  Maduro y a su esposa, la parlamentaria Cilia Flores, nadie se acordó del artículo 3 del principio de defensa TIAR, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca o Tratado de Río, entre justamente el gobierno de EEUU y los países americanos de los tres continentes,  similar al articulo 5 de la OTAN, “uno para todos y todos para uno”. En el caso de las Malvinas, cuando Argentina decide recuperar la soberanía sobre las islas, Reino Unido atacó con su Armada a los ocupantes, y este tratado no se activó tampoco. Si bien algunos países se han retirado, en los papeles este tratado todavía está vigente para vergüenza de sus miembros, que probablemente ni se acuerdan que alguna vez existió. En realidad el director de la orquesta, el hegemón del norte, decide lo que más le conviene, y nunca contra sí mismo como es lógico. Los tratados y acuerdos se respetan hasta que EEUU decide romperlos y limpiarse el upite con ellos como símbolo de su respeto por el texto firmado. 


La prolongación de la guerra llamada Operación Militar Especial por la Federación de Rusia, que combate a las fuerzas ucranianas por delegación de la OTAN y la Unión Europea, lleva cuatro años de combates a lo largo del frente oriental de Ucrania, con más de un millón de muertos entre ambos bandos, algunos calculan que son dos millones, sin alcanzar un tratado de paz que ponga fin a este complicado conflicto, a pesar de que ya existieron instancias como Minsk I y II (2015) y Estambul (2022), que Ucrania y sus aliados rompieron, cuando parecía que era posible un acuerdo de paz, incluso con las rúbricas de las partes, pero que el británico exprimer ministro Boris Johnson, se las arregló para rescindirlo por mandato del entonces presidente de EEUU Joe Biden y del primer ministro del Reino Unido. Tanto los primeros acuerdos como el segundo fueron rechazados finalmente porque había que seguir luchando y derrotar a la malvada Rusia y a Putin. Actualmente  nuevas negociaciones están en marcha, pero hay serias dudas de que Kiev y la OTAN terminen aceptando las consecuencias de su derrota militar, es decir que los oblast de Crimea, Lugansk, Donesk y probablemente los de Jerzón y Jarkiv, se sumen, como ya lo hicieron las tres primeras,  como repúblicas populares, miembros de la Federacion de Rusia.


La otra amenaza bélica que corona parte de esta torta es la amenaza de una guerra en Oriente Medio cuando, una vez más, Washington acude con su Armada, dos portaaviones y varios buques de guerra, cientos de aviones y otras sofisticadas armas al océano Indico y bases en países vecinos, para amenazar a Irán y, probablemente, atacarlo para derrocar el régimen teocrático de los ayatollahs, pero, por supuesto, que no por la democracia y las libertades tan mentadas hipócritamente, que Trump no respeta en su propio país, sino por El Oro Negro, ese que contamina el ambiente del planeta y enriquece a las “cinco hermanas”, las multinacionales petroleras insaciables por extraer petróleo, cuya energía mueve al mundo de hoy. Aquí se juntan las ambiciones del presidente Trump y los planes del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que desea quitar del medio a Irán, su rival estratégico en la  región, con el que se enfrenta desde hace décadas, intentando, junto a la Casa Blanca,  balcanizar este país para adueñarse,como hacen siempre los imperios, de su riquezas naturales, su población como fuerza de trabajo y desarrollo tecnológico, que siempre lo hay, en este caso avanzado en muchos aspectos, el militar es uno de ellos. Lo curioso que los medios predominantes en Uruguay, país que visito en estos días, ante semejante acumulación de fuerzas militares no informan nada, es como si no existiera tal amenaza de una guerra que puede llegar a extenderse por todo el planeta. Aquí la mayoría de la población vive en una falsa seguridad, entre la playa, el carnaval y el mate amargo.


Seguir aumentando las perlas a este collar que tenemos enfrente es frustrante e inútil, porque si bien tenemos todo los elementos delante de nuestras narices, los que originan el caos, los que están detrás de los personajes en el rol de presidentes y primeros ministros, parlamentarios, cabildantes y servicios de inteligencia, todos reunidos, son solo el instrumento de fuerzas e intereses más poderosos, como Black Rock, Vanguard, Open Society, que nunca se detienen: poderosos y multimillonarios individuos moviendo los hilos del poder, que regulan en estos tiempos, con algoritmos y polarización extrema, la marcha de estos acontecimientos. Uno de los que mejor expone este desarrollo en Occidente,  es el italiano Giuliano da Empoli, que escribió un ensayo con el título: “Los ingenieros del caos”, un libro que hoy tiene una gran difusión en muchos países. Son los emprendedores de la ira, los que explotan el descontento de los ciudadanos a través de nacionalismos populistas, los forjadores del rencor “contra la casta”, esa difusa élite de la que quieren deshacerse, pero que al final de la carretera, son los mismos que constituyen una nueva élite dominante o fortalecen la que existe . La base es el control de lo que se narra, la batalla cultural contra el liberalismo, el progresismo, el wokismo y la izquierda en general. No importan la verdad ni la realidad, afirma da Empoli, lo que cuenta es la percepción de la realidad, y esta es manipulada con los algoritmos de los ingenieros a través de las redes sociales y la complicidad de los consorcios que se adueñan de los medios de prensa, ambos explotan las emociones de los individuos para conducirlos de la nariz al fin que se han propuesto. Es un mundo distópico, donde por ejemplo, en casos muy llamativos, grupos de adolescentes y adultos se sienten “bestias humanas”, se disfrazan de lobos o gatos y de lo que se les ocurra, tratando de escapar de ese mundo que no pueden controlar ni los contempla. Vamos sin rumbo previsto, aparentemente, y esa es la finalidad del caos.  Pero si los que lo manejan se salen con la suya, no traerá nada bueno, solo más sumisión y opresión. Argentina es un maravilloso y espectacular ejemplo, parafraseando al señor del copete rojo.

lunes, 16 de febrero de 2026

El naufragio de Cardama

El desenlace que tuvo la compra de las embarcaciones patrulleras oceánicas (OPV) contratadas con Cardama S.A., la empresa española gallega y la actual rescisión del contrato, era como una “muerte anunciada”.


Ese contrato plagado de irregularidades e incumplimientos en los plazos establecidos, garantías truchas impresentables que los exministros de Defensa: Javier Garcia y Armando Castaingdebat, ambos del PN,  siguen tozudamente defendiendo a rajatabla,  a pesar de todas las advertencias que recibieron durante la gestación de la adquisición y,  posteriormente, cuando los plazos no se cumplían para el tema del aval de la garantía por una empresa que no existía, ni la marcha a paso de tortuga de la construcción de la mismas OPV. Hasta un diputado blanco con experiencia de chapista, según su propia versión, visitó el astillero para sacar unas cuestionables fotografías y conclusiones de la marcha del trabajo, como si esas fotos fueran prueba de algo más allá de la supina ignorancia de quien cree que con supercherías puede engañar a la opinión pública.


Salvo al PN y su coro de ranas coloradas y de otros colores, croando al unísono,  untados con la grasa de las planchas horriblemente soldadas, defienden lo indefendible y anuncian graves consecuencias para el estado si el astillero recurre la medida. ¿En serio? Entiendo en que les va la vida si no disparan hacia adelante, acusando al gobierno de querer destruir todo lo que construyó con tanto “ahínco y sacrificio” el expresidente Luis Lacalle y su gobierno. Sin embargo, al momento de hilar fino, las mallas de las redes con las que trataron de coser un manto de mentiras y falsedades, vemos como se deshilachan rápidamente y dejan al descubierto una posible trama de corrupción que la justicia investigará en una causa penal abierta.


Todo el mundo se cuida de apuntar con el dedo a los posibles responsables de este fraude que ya le costó al estado uruguayo unos 30 millones de euros, pagados según las reglas del contrato.  La sangría se detiene ahora al rescindirse el contrato con Cardama S.A., que deberá enfrentar un juicio por su intento de fraude y probablemente resarcir a Uruguay por daños y perjuicios de resultar favorable el veredicto a favor de las autoridades del país. Lo bizarro de todo este escenario montado por la oposición republicana es que a pesar de las investigaciones del gobierno uruguayo, apoyado por las propias inspecciones de ministerio de Defensa y últimamente por las investigaciones del Bureau Veritas, que demuestran las carencias y riesgos que conlleva de seguir adelante con el proyecto. Porqué la oposición republicana usa los argumentos de Cardama para criticar la decisión del gobierno? La denuncia penal pone en el tapete no solo lo que digan los exministros sino también los gallegos responsables de firmar el contrato, o sea el director general del astillero y quién sabe qué otros implicados. Y si dicen la verdad o parte de ella, a quienes creen que salpicará esa posibles declaraciones cargadas de correos-e,  grabaciones, vídeos, documentos secretos etc.? Es una buena razón para algunos para estar nerviosos y defender lo indefendible ya que están con la espada de Damocles sobre su cabeza. Hasta amenazan con las consecuencias para el estado uruguayo de seguir adelante con esto. Les falta gritar: ¡Paren! Una diáfana actitud e intención por la defensa de los intereses del pueblo uruguayo, dicen. 


Seguir el rastro del dinero es un principio fundamental para levantar las piedras donde intentan esconderse los alacranes que entre otras cosas, firmaron el contrato del puerto de Montevideo con Katoen Natie por sesenta años; las escandalosas maniobras para beneficiar a ciertas mutualistas en perjuicio de ASSE y la salud pública; aquel famoso pasaporte express al narcotraficante más buscado en América Latina: Sebastián Marset, detenido entonces en Dubai, solo por nombrar algunas perlas dejadas por el buque insignia del capitán Pompita de jabón. 

Llegó la hora de la verdad, y están desesperados por cubrir con ese manto de falacias la realidad, impulsan la versión de ese fraude de las lanchas OPV de Cardama, mostrando en sus argumentos los mismos defectos de construcción que las soldaduras, las planchas, los escalones de las escaleras y la seguridad de esas patrulleras. Insisten en no reconocer que se equivocaron feo. Algunos piensan que está en su ADN, como aquel alacrán que le pide a la tortuga que lo cruce a la otra orilla del río. ¿Será verdad? 

domingo, 8 de febrero de 2026

La venganza del ahorcado

Nadie podía imaginar que en la noche del 10 de agosto de 2019, en el Centro de Corrección de Nueva York, donde ocurrió lo que oficialmente se conoce como el suicidio de Jeffrey Epstein, la apertura posterior de los archivos de este  “hombre de la isla”, provocaría un tsunami de escándalos que implican a las figuras más conocidas de la política, las finanzas, las monarquías, el espionaje, el mundo del espectáculo ( seguro que me faltan muchos más). 

Las  repercusiones de estos hechos ocurridos durante décadas, salpica a tanta gente por sospechas de pedofilia y explotación de menores de edad, que muestra una vez más el cinismo y la hipocresía de este mundo de los ricos y poderosos que viven del glamour y las apariencias. Hoy, los implicados se arrastran ante el cadalso de la moral pública, piden disculpas y niegan haber “pecado”. Una conducta muy cristiana, que encierra lo que antes opinamos, es decir, hipocresía y cinismo de miles de hombres ( y alguna que otra mujer) que se aprovecharon de esas niñas y adolescentes que, engañadas con toda probabilidad, fueron introducidas en el paraíso de Epstein con promesas de una experiencia inolvidable.

Tres millones de páginas, 180 000 imágenes, 2 000 vídeos y una lista de nombres de innumerables países que hace erizar la piel a quienes confiaban ciegamente en tales personajes. Solo como botón de muestra: Elon Musk, Andres Pastrana (expresidente de Colombia) Ehud Barack (exprimer ministro de Israel), Bill Gates y Mette Marit, princesa noruega; el expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor; el político laborista británico Peter Mandelson, cuyo caso saltó a la luz pública cuando el parlamento debatió si era conveniente su nombramiento como embajador británico ante EEUU, conocido el contenido de los archivos. El tema sigue sin resolverse, al parecer.

Y por supuesto, Donald Trump. Como gato entre la leña se defiende el presidente de tales acusaciones sin convencer a sus rivales. Trump niega ser un  pedófilo y haber abusado de menores en el paraíso de la isla. Los jueces y el partido Demócrata están interesados en que las pruebas sean contundentes y lo obliguen a renunciar. No por las víctimas, me atrevo a opinar, sino por las posibilidad de revertir sus políticas nacionales e internacionales.


Por lo expresado por la justicia, todavía es incierto si los correos electrónicos, fotos y videos significarían pruebas suficientes  que lleven a una imputación a estos personajes con poder y dinero. Además, si no hay denuncias de las víctimas que testifiquen, la posibilidad de condenar es prácticamente imposible. Entre bomberos nadie se pisa la manguera y la posibilidad de sobornar con importantes sumas de dinero a las posibles víctimas no es improbable entre estos individuos con fortuna. 


Volviendo al tema del suicidio, lo ocurrido aquella noche despierta muchas interrogantes porque casualmente la cámara de vídeo en la celda y corredor estaba fuera de servicio; los guardias estaban …¿durmiendo? y no realizaron las inspecciones programadas a las 03:00 y 05:00; la puerta de la celda sin… ¿cerradura? Solo podemos especular que aquel hombre con tantos contactos y poder por la información que manejaba, y que aprovechaba para vender a quien quisiera comprarla, era un peligro si abría la boca. Muerto, por mano propia o ajena, muerta la rabia… pero el ahorcado guardaba una carta en la manga. Veremos si es más peligrosa si él mismo abría la boca.