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sábado, 16 de marzo de 2024

Boquitas pintadas o el inicio del Octubre embarrado


Esta historia es pura ficción y no está vinculada con ningún acontecimiento real. La imaginación del lector puede, no obstante, asociarla con hechos reales, lo que por supuesto está fuera de la responsabilidad del autor. El relato es parte de un futuro libro de cuentos a publicarse en un momento oportuno.

                              Boquitas pintadas


Por consideración con los vivos y por respeto a los muertos, mantenemos en secreto los verdaderos nombres de los protagonistas que desfilan por estas páginas. Eso no quiere decir que fueran reales. Todos sabemos que la historia está plagada de fantasmas.



Desde la ventana de la cafetería ubicada en Avenida de Mayo, las dos mujeres observaban el continuo desfilar de manifestantes hacia la plaza del Congreso. Iban agitando carteles y pancartas contra las iniciativas del nuevo presidente. Las voces y consignas gritadas por la gente, de todas las edades, se elevaba por encima de los pretiles de los edificios y repicaban en los balcones, donde grupos de curiosos observaban aquel río humano.

— Parece que la tiene brava el nuevo habitante de la Rosada, ¿no te parece Toni?


— ¡Ay! Callate Agu, que nos pueden oír los hinchas del nuevo presidente que están en las mesas vecinas… — respondió la chica que todos llamaban Toni. Su verdadero nombre en el pasado había sido Antonio, pero desde que decidió asumir su identidad femenina, todo el mundo la llamaba Toni, y ella lo aceptaba porque creía que era un nombre corto y sonoro.

 

— No te preocupés por eso. Con el ruido de la calle nadie escucha lo que se dice aquí dentro—le respondió Agustina, la otra joven con aspecto de colegiala. Lo desmentía, sin embargo, su altura y corpulencia. Probablemente ella sentía que ese cuerpo era desproporcionado para sus modos y gestos femeninos, bien estudiados sin dudas, a los que incorporaba una voz meliflua con la intención de ocultar los tonos oscuros de lo masculino que todavía se resistían en sus cuerdas vocales. La apariencia de pertenecer a un instituto de estudios secundario lo daba su ropa, que era muy similar por la chaqueta azul, camisa blanca con corbata roja y, cayendo sobre sus hombros, un esmerado cabello teñido de rojo cobrizo, recogido y sostenido por dos pinzas de color carmesí, que adornaban su cabeza a ambos lados. Toni vestía ajustados jeans y una camisa fucsia que caía libre su falda.


Ambas chicas llevaban también los labios pintados de rojo intenso, con trazos gruesos, insinuantes que, aparentemente,  atraía algunas miradas masculinas de los otros comensales de la cafetería. Ambas jóvenes creían interpretar en aquellas miradas, atracción y un simulado deseo, intenso y húmedo, que las divertía. Aunque en realidad ¿no estarían burlándose de ellas? Desecharon esa posibilidad olvidándose de su entorno.


Toni y Agu, hacía rato que esperaban a una persona que a través de WhatsApp había prometido traerles  novedades. Hacía un par de semanas que habían llegado a Buenos Aires desde Montevideo, con el propósito de acordar con un desconocido que, primero, se había conectado a solas  con Agu para instruirla sobre lo que tenía que hacer. Mientras tanto, esperaban el segundo episodio de este novelón, como lo llamaba Agu al proyecto, para quitarle tensión y nervio a la espera, y tranquilizar de paso a Toni. Para eso recorrieron las tiendas de compras, y algunos lugares emblemáticos de la gran metrópoli, sacudida sin embargo por las protestas de los sindicatos de toda la clase trabajadora y jubilados, que temían que la nueva política les licuara sus ingresos.


 Agu, siguiendo el plan trazado por el hombre, incorporó a Toni al proyecto, contándole lo que el tipo con el que se había encontrado, había denominado 

un ”Octubre embarrado”. Les habían encargado una tarea que era complicada por la finalidad que perseguía. Lo que buscaban era intervenir y embarrar la campaña del líder de la oposición, quien estaba lanzado y que aventajaba a sus rivales internos y de los otros partidos en la intención de voto.

Sería un certero golpe bajo, sin dudas, nada común en el medio ambiente político del país, pero muy efectivo. Ese candidato opositor, de ganar, le arrebataría posiblemente a la élite, todos los beneficios que habían obtenido con las medidas que había abierto las puertas al lavado de activos, liberalización de reglas y leyes que les habían impedido en el pasado hacer negocios lucrativos obligándolos a pagar más impuestos, y una larga lista que ellas no tenían interés en conocer. Agu estaba, además, empeñada en que su partido se mantuviera en el poder, y no escatimaba esfuerzos en intentar poner piedras en el camino a la oposición para impedirles que se convirtieran en el próximo gobierno. 


— Cuando llegue el tipo no se te ocurra preguntar por nombres, ni origen, ni nacionalidad. Escuchá lo que tenga que decirnos, lo que debemos hacer y lo que nos pagarán por llevar adelante el plan. Es muy sencillo, pero hay que tener coraje para llevarlo a cabo. Y yo por el partido y por mi líder hago este esfuerzo… Bueno, también lo hago por la guita, ¡faltaba más! No está nada mal lo que nos ofrecen, ché. Nos forramos por un buen tiempo. Vas a ver lo dulce que son esos billetes verdes en nuestro poder. Este juego necesita de jugadoras que rompan líneas y esquemas. Va a salirnos al cruce mucha gente, dirigentes políticos y periodistas que cuestionarán nuestra versión. Nosotras impertérritas. Estamos convencidas de que es verdad lo que vamos a denunciar y se acabó.


Toni escuchaba atentamente a su amiga. Necesitaba desesperadamente dinero para solventar gastos y deudas que no podía pagar sino conseguía recursos extraordinarios. Las deudas la tenían acorralada y no podía dejar escapar esta oportunidad. De lo contrario tendría que pagar con algo más que una paliza, miembros fracturados o un balazo en la rodilla. Así le había comentado su desesperada situación a Agu, cuando esta le estaba ofreciendo una tabla de salvación al momento de sondearla para alinearse con ella en una campaña peligrosa y dudosa.


—Oye — le respondió— ¿desde cuando creés que me pongo límites para joder a alguien? Con todo lo que me han jodido a mí a lo largo de mi vida, ya no me queda otra cosa que subirme al carro de lo que me ofrezcan. No tengo alternativa.


— Nos jugamos mucho — puntualizó Agu — sobre todo yo que toda mi exposición pública en las redes y en los medios me hace blanco de ataques sin piedad. Pero para acallar las reacciones en las redes tenemos un ejército de bots y troles. Ese fulano que vamos a encontrar ahora me lo dijo en la primera entrevista que tuvimos. Tienen súper claro todos los pasos a dar. Han preparado a una pandilla de bots y troles que van a bombardear las redes con mensajes truchos. Ya verás como esas manifestaciones en las redes en mi contra y en contra tuya va ser muy fuerte, pero no te preocupés, van a neutralizar a las de los rivales. Incluso con amenazas de muerte para darle más drama a la situación. Eso va a alcanzar para cerrarles la boca a los que sí tienen razones para putearnos, ja ja…Además de paso cañazo. Voy a fiscalía y denuncio las amenazas … ¡Eh! Mirá, ahí llega el tipo del contacto que te dije.


Un hombre alto, vistiendo un blazer azul marino, camisa celeste pálido y sin corbata, miró a su alrededor y descubrió que Agu y Toni le hacían señas desde su ubicación.


— Hola chicas. ¿Todo bien? — saludó el hombre de edad indefinida. Tenía la cabeza rapada y, en un primer instante, era difícil deducir si la calvicie era auténtica o, realmente, se había afeitado la cabeza meticulosamente. 


— Si todo bien — respondió Agu — Creíamos que no venía.


— Esos manifestantes desgraciados me demoraron. Protestan contra sí mismos los muy idiotas. No saben que lo que pretende hacer este nuevo gobierno es transformar de raíz al país para beneficiarlos. Los muy estúpidos aceptan lo que la casta  les dice… Disculpen que no me presente. Cuanto menos sepan de mí, mejor — dijo el calvo a las dos mujeres. — No me ofendo si me llaman ”el pelado”— sonrió socarronamente. 


— Tiene razón en lo que dice. La gente aquí no sabe lo que les conviene— expresó Toni, con tono muy convincente, deseando interiormente que el pelado se enterara de que ellas coincidían en todo lo que él decía. Total, a ellas no les costaba nada darle la razón y, de esa forma,  acrecentar así las posibilidades de que les dieran la misión que estaban planeando. Intuitivamente quería manifestarle al sujeto su total lealtad a la causa, cualquiera que esta fuera.


— ¡Fenómeno! ¡Genial! La cosa es así, Agu será quien lance la primera piedra al techo de cristal del fulano de la oposición. El tipo está muy bien perfilado para ganar las elecciones y tenemos que quitarlo del medio. Con argumentos no hay forma… Tienen ahí además la ventaja de los fracasos del gobierno en temas de seguridad y otras cuestiones que no voy a enumerar. O sea, la gente ya degustó las medidas del gobierno y vió el humo espeso que vende el presidente. Esto les sabe mal a muchos en el paladar y, lo principal, les duele en el bolsillo. El problema agregado es que la credibilidad del propio candidato elegido por el presidente, es baja, no tiene suficiente apoyo en la gente por haber sido él mismo parte de la farándula del gobierno. 


— Pá, el panorama se presenta muy complicado—suspiró Toni cada vez más inquieta ante lo que le oía decir al pelado.


— Así es. Si queremos mantener y sostener los cambios que hicimos en beneficio de los ”malla rosa”, como ocurrentemente les llamó alguien en el gobierno, tenemos que serrucharle las patas al rival. No hay alternativa. Dejarlo en orsai, como  llaman ustedes  en el fútbol al fuera de juego, je je


— Muy bien! —dijo  Agu entusiasmada por el discurso futbolero del pelado pero ignorando el sarcasmo. A ella siempre la enardecía los discursos expresados con pasión si estaban vinculados con el fútbol. Era hincha de uno de los clubes más gloriosos del país — ¿Pero tenemos plan B? —preguntó inquieta.


— Bien, tenemos plan B,C y todo lo que sea necesario. Vamos a cambiar las reglas de juego en su país. Estaban acostumbrados al juego más o menos limpio. Eso ya no es así en todo el continente. Las ideologías son solo un frágil manto para engañar bobos. Son los intereses de las élites los que predominan sin más vacilaciones. Llegó el fin de las democracias liberales. En otros territorios con ciudadanos menos sensibles liquidamos físicamente a la amenaza. Por ahora en su territorio vamos con guantes de seda. ¿OK?


Las dos chicas intercambiaron una atemorizada mirada sin  decir nada. Ambas sabían que ya no podían dar marcha atrás. Sabían demasiado. Tampoco podían simular que no estaban preocupadas por las consecuencias que podían afectarlas en caso de fallar. ¿Las dejarían seguir viviendo como antes o las arrastraría una ola de violencia ”casual”, para eliminar testigos, en un incidente libre de todas sospechas con el crimen organizado?


— Después de un par de días — prosiguió el pelado, indiferente a las señales corporales de las dos interlocutoras— sale Toni a escena y hace lo suyo. Es delicado, pero nos vamos a apoyar en un viejo incidente de hace unos años que te ocurrió a vos Toni, se trata de aquella agresión de un cliente. Está registrado en el hospital a pesar de que no hiciste la denuncia a la policía. Lo chequeamos con el hospital. Todos los pasos están escritos en las dos hojas guardadas en este sobre — dijo el pelado, sin entrar en más detalles , extendiendo un sobre marrón a Toni. Ella lo tomó con cierto temor, como si quemara, y lo dejó sobre la mesa.


—Sigue las instrucciones detalladas en esas hojas, apréndelas de memoria y quémalas, y todo saldrá bien. Vos, Agu, vos te mantendrás en silencio después de soltar la bomba. Dejá que los medios amigos hagan el resto. Acosaremos todo el tiempo al candidato rival. ¿Denunciará o no por injurias y/o difamación? Por el contrario, ¿se quedará quietito y en el molde? Haga lo que haga, lo vamos a sitiar con preguntas y poniendo en duda su autoridad moral. 


— ¿Y si logra zafar del cepo? — preguntó Agu, intentando una vez más ver qué escenario podía estar esperándolas. Temía, en el fondo, que su credibilidad pudiera sufrir un duro golpe y quitarle el espacio que se había ganado con sus denuncias anteriores y sus ambiciones políticas que todavía mantenía en secreto. Ella se sentía identificada con la nueva forma de hacer política. Pegarle fuerte a los rivales y acobardarlos. La lectura sobre los métodos del fascismo italiano había sido una fuente de inspiración para ella.


— Entonces esperarán nuevas instrucciones —continuó el pelado. Yo soy solo un intermediario en este juego. Un ”media punta”, como le llaman en el fútbol. ¡Ah! Aquí tienen la mitad de la guita de lo que les prometimos pagar. Cuando todo esté en marcha, les entregamos el resto. No se arrepentirán — les dijo mientras sacaba de un bolsillo del blazer un abultado sobre marrón, y lo dejaba sobre la mesa. — La gente que está detrás de esto sabe cómo manejar todos los hilos. Lean bien las instrucciones y pongan en marcha el plan. Las vigilaremos de cerca y actuaremos sin necesidad de contactarlas. ¡Tampoco llamen ni se pongan en contacto con nadie del partido, ni del gobierno! Solo con los del círculo convenido ¡Blindaje total! 


El pelado se despidió finalmente con un ”Hasta la vista” y desapareció entre la muchedumbre que todavía se manifestaba en la calle. Agu y Toni se miraron nerviosas, pero pronto se sintieron más tranquilas cuando ambas acariciaron el sobre marrón con el dinero. 


— ¿Que te pareció el tipo, será porteño? A mí no me pareció que sea de aquí.


— ¡Ni se te ocurra pensar en eso! Apagá las neuronas y olvidate de los rasgos de la cara de ese sujeto y de su calvicie, si querés seguir respirando. No se andan con chiquitas estos tipos — le respondió irritada Agu.


Toni no dijo nada más. Se avergonzó por haber preguntado. No obstante, pasado el incidente, se miraron fijamente por unos segundos, y más decididas y confiadas, tomándose de las manos, dándose coraje mutuamente, sellaron su pacto de silencio. Guardaron entonces, en sus respectivos bolsos, los sobres recibidos, y luego extrajeron los estuches de maquillaje donde guardaban el polvo compacto para la piel de sus rostros y el lápiz labial. Repasaron concienzudamente sus labios dándoles nuevos brillos rojos que resplandecían con forma de corazones palpitantes. Cuando estuvieron satisfechas, se pararon y caminaron coquetas entre las mesas de la cafetería y pusieron rumbo a puerto Madero. Allí las esperaba el buquebus rumbo a la vecina orilla. ¿Qué podía salir mal? Estaban en el centro del ruedo para bailar al ritmo que les ordenaran. 


Si este espacio te parece interesante te agradezco que lo reenvíes a personas que se preocupan por estos temas, ya sea que estos sean tratados con un carácter serio o en tono humorístico. Las vergüenzas del poder también tienen su lado jocoso o muy serio cuando se desnudan por haber sido exhibidas descaradamente. Otros fenómenos sociales también cobran actualidad. O deja un comentario si deseas aportar una opinión sobre el tema. Aquí abajo hay posibilidades de hacerlo. Gracias por tu interés. Y suscríbete, es gratis.















sábado, 9 de marzo de 2024

Un torpedo llamado Romina


Yamandú Orsi

Romina Celeste Papasso, presunta militante del Partido Nacional, lanzó una grave acusación contra Yamandú Orsi, uno de los cuatro competidores por el Frente Amplio a ser el candidato presidencial para las elecciones del mes de octubre próximo, acusándolo de haber mantenido una relación sexual con una persona trans a la que, según Papasso, la habría golpeado y abandonado sin pagarle por el "servicio". El hecho habría ocurrido hace diez años y fue contado a Papasso por una amiga de la presunta víctima de aquel suceso. 

¿Habrá comenzado una campaña sucia y de odio montada desde Buenos Aires, donde la Papasso pasó varios meses antes de regresar a Montevideo y lanzar los que ahora llaman la "bomba" contra Orsi, pergeñada por algún cerebro "maquiavélico", de esos que cobran sus recompensas por sembrar el odio y las dudas? ¿Será una operación montada y así, desde el inicio de la campaña electoral, sembrar la duda sobre la integridad moral del candidato? Orsi es, según las encuestas, el favorito para ganar las internas del FA y, probablemente, la de ser elegido presidente del país en las elecciones de octubre de este año o en el siguiente balotaje. Que la elegida sea Papasso para lanzar esta acusación es una acertada estrategia para quienes la elucubraron, ya que la rodea el aura de la veracidad cuando, después de sus denuncias contra el exsenador Gustavo Penadés, resultaron que este aterrizara en  prisión preventiva por 180 días, molesto además por tener que dormir en un incómodo colchón 

Romina Celeste Papasso
y ante un incierto futuro juicio.

No sabemos cómo reaccionará Orsi ante estas graves acusaciones. ¿Demandará a Papasso por difamación e injurias? ¿O se limitará a negar los hechos, quitarle trascendencia, y seguir con su campaña? 

El problema para Orsi es que la prensa amiga del gobierno, a esa que el presidente Lacalle le ha regalado millones de dólares para que, precisamente, sean más amigas que nunca en la campaña electoral, no soltarán la presa, y buscarán hablar del tema cada vez que esté en los estudios o en las páginas de los periódicos, en lugar de las propuestas e ideas de cambio que llevará adelante el candidato del FA. 

Si Orsi se decide a denunciar ante la justicia a Papasso por difamación e injurias, este trámite judicial demorará, probablemente, meses y lo tenga en los titulares de los medios permanentemente con las idas y venidas del caso. 

La zancadilla está en proceso. Si mucha gente no cree en los desmentidos de Orsi, posiblemente pierda la interna ante Carolina Cosse. Esa puede ser la razón primera para que se cumpla el infeliz pronóstico de Pepe Mujica cuando afirmó que  Cosse no es tan apreciada como Orsi en el interior del país. Con esto los presuntos conspiradores matan dos pájaros de un tiro. Quitan del medio a quien es muy probable sea el futuro presidente del país ganando las elecciones a la nefasta coalición multicolor y, oportunamente,  les ponga enfrente a una candidata que mucha gente en el interior profundo, con sectores más tradicionales y conservadores, acostumbrado al caudillaje y al clientelismo, vote en su contra por ser mujer, montevideana, ingeniera y todo lo contrario de un afamado  "colono", con serias sospechas en su contra de ser un corrupto como Álvaro Delgado, el candidato del PN.

La estrategia es clara. Es un torpedo bajo la línea de flotación, como dicen los marinos en la jerga de la guerra, que lo perseguirá a Orsi durante las próximas semanas, sino meses. Las múltiples denuncias y casos presentados ante la justicia por los actos de corrupción de ministros y funcionarios de este gobierno de Lacalle, se difuminarán ante el retumbar del eco de los tambores del "caso" Orsi. Los periodistas "ensobrados"se relamen. 

Lo más probable es que la militancia frenteamplista cierre filas en torno al candidato y, a través de una intensa campaña, con datos, hechos y testimonios, busque demostrar la credibilidad del candidato en torno a los valores morales y conducta ética en su vida privada y pública. Esta defensa tal vez lo ayude a superar este trance. La trampa, sin embargo, está tendida. Cualquiera de las dos alternativas a elegir, tendrán un escabroso camino. El odio ya no está latente, se derrama también en Uruguay y, no es de extrañar, que llegue como el dengue, desde el vecino país.




sábado, 2 de marzo de 2024

Todavía hay un mañana

La creación cinematográfica siempre nos ofrece sus sorpresas. una de ellas es la recientemente entrenada  en Europa C´è ancora domani (Todavía hay un mañana) de la directora Paola Cortellesi, un relato llenos de emociones, nostalgias de una época y la lucha por sobrevivir a un opresivo y violento patriarcado en la Italia de la posguerra. 


La familia Ottorini.
Delia, la protagonista principal, interpretada por la propia Cortellesi, es "ama de casa", madre de dos hijos y una hija, Marcela, que tiene la ilusión de casarse pronto. La pareja de Delia es Ivano Ottorini, un temperamental y machista esposo, educado por un padre que le transmitió esos valores del patriarcado violento que, invariablemente, desembocan en palizas que para evitar la violencia misma como cruda realidad, Cortellesi hábilmente la convierte en pasos de danza o a puertas cerradas, mientras los hijos y las vecinas escuchan, lamentándose, el castigo desde la vecina plazoleta de la vivienda de los Ottorini. Impotentes, lamentan la suerte de Delia porque Ivano tiene el derecho reconocido culturalmente de golpear a su mujer, sin que la ley lo castigue. Es la realidad de aquella época, y no seamos hipócritas, la de hoy también en muchas sociedades, aunque en algunas la ley puede intervenir, pero no es una garantía.
La finalidad que persigue Cortellesi es poner en el centro del relato y al desnudo, la vida que vivieron generaciones de mujeres en una Italia arrasada por la guerra, ninguneadas por sus parejas, siempre tratadas como si fueran semiesclavas, silenciadas y golpeadas por un autoritarismo heredado, no solo por generaciones de hombres sin escrúpulos y violentos, sino por la propia esencia de la sociedad gobernada por más de dos décadas por el régimen fascista de Mussolini. 

Ante tanta atmósfera de opresión, Cortellesi antepone notas de humor en el desarrollo de la acción de la película y, sin piedad, pone al desnudo lo ridículo de la violencia machista de Ivano y su padre, un viejo que se ha pasado acostado en su lecho por años, simulando una enfermedad que no padece, para ser atendido y servido por Delia. 


Ella es incansable, cocina, lava la ropa de todos, limpia el hogar y corre para dar inyecciones a los enfermos del barrio, hace arreglos de ropa para una mercería, arma paraguas en un taller de reparaciones, y hace las compras en la feria y más. Los pocos ingresos que estas ocupaciones le dan es para aportar a la economía personal de Ivano que, no siempre, la agrega a la caja de latón donde se guardan los escasos recursos de la familia. El hombre juega a las cartas con amigos y tiene otros placeres que demandan dinero contante y sonante. Sin embargo, este acomplejado personaje, cuyo padre desde el trono de su cama  lo aconseja sobre el mejor método de tratar a su mujer: Ivano debe pegarle menos a menudo a su mujer, le aconseja el padre. La razón es que las mujeres se acostumbran a eso. Por el contrario, si lo hace menos veces pero con más violencia, como él hacia con la madre de Ivano, ella sabrá su lugar y no hablará, ni intervendrá tanto en los asuntos que solo pertenecen a los hombres. "Es una buena esposa, pero debe callar"-- dice el viejo.


Ivano es implacable, está convencido que Delia no hace nada, solo pierde el tiempo dando vueltas y él pretende tener un control estricto, sobre todo en los movimientos de Delia fuera del hogar. Ella por su parte, está obsesionada con el casamiento de Marcela y las exigencias que impone este paso, entre otras cosas un costoso traje de novia. Por eso, cada vez que sus trabajos le dan ingresos, saca una parte y la guarda para tal fin, sin que Ivano se entere. El novio de Marcela, que pertenece a una familia que es propietaria de un café, es un buen partido para la chica, ya que está socialmente por encima de los Ottorini.  


En esta compleja madeja de relaciones familiares y sociales, filmada en blanco y negro, y en la época de posguerra, la intención de Cortellesi es sin dudas homenajear a los maestros del neorrealismo de los ‘40 y ‘50 como De Sica, Visconti, Rosellini y otros directores que se destacaron por mostrar la miseria y grandeza de los protagonistas de aquella época, rompiendo con el cine patriótico de Mussolini y el alambicado de Hollywood, que gustaban a la gente en aquellos años. Ladrón de bicicletas, Roma, ciudad abierta, Dos mujeres, Bellissima, etc.etc. fueron parte de las películas que marcaron la grandeza del cine italiano de entonces.


Cortellesi ha realizado una gran película, millones de italianos han llenado las salas desde su estreno. Muchos y muchas recordarán las anécdotas de las abuelas y madres que vivieron esas vidas como si fueran aire, fantasmas que alimentaban a sus maridos e hijos, sin pedir nada para ellas, sumisas y obedientes. Sin embargo Delia, al final, logra un triunfo contra todo pronóstico, reivindicándola como ser humano para todos los que la rodean, a pesar de lo vivido y, sin dudas,  recuperando la grandeza de su existencia y derecho a ser respetada.


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lunes, 26 de febrero de 2024

Bajo la bandera de la Alianza

Exactamente dos días después de cumplirse dos años de la invasión de Rusia a Ucrania, Suecia se convierte formalmente en el 32o miembro de la OTAN. Un largo camino que muchos analistas definen como un  vía crucis debido a la negativa de Hungría y principalmente Turquía, de admitir al país escandinavo al regazo de la Alianza. 


Sin embargo, Hungría  sería la última  en firmar la aprobación después de haber conseguido un acuerdo que le asegura la compra de cuatro aviones de combate JAS Gripen, y así completar y modernizar la flotilla de los aviones construidos por Saab, adquiridos años atrás, además de otros acuerdos en el terreno militar hasta el año 2036 y, además, dejar de criticar al gobierno de Orbán por el autoritarismo de su gobierno, falta de libertades, y rechazar resoluciones de la UE en muchas ocasiones.  


No obstante, las condiciones más duras las puso Turquía y su presidente Erdogan, con quien los gobiernos suecos, principalmente los socialdemócratas, no congeniaban bien, debido principalmente por el autoritarismo de su gobierno y la represión política contra los opositores curdos. Suecia había apoyado durante muchos años las reivindicaciones de algunas de las organizaciones curdas, e incluso, su proyecto independentista o, en todo caso su autonomía, no solo ante Turquía sino también ante Irak e Irán.

Todo esto desapareció en un abrir y cerrar de ojos cuando el pánico cundió en Finlandia y Suecia en el momento en que Vladimir Putin decidió dar la orden el 24 de febrero de 2022, de invadir Ucrania con el fin de incorporar bajo su esfera a este país que antiguamente, durante la era soviética, había pertenecido a la URSS. Según Putin la OTAN buscaba incorporarla a su alianza poniendo en peligro la seguridad de Rusia. Así que el presidente ruso para impedirlo lanzó los tanques para hacerse con el control del país, algo que le está costando decenas de miles de vidas a ambos bando y una destrucción de pueblos y ciudades incalculable. 


La mentada neutralidad sueca, ya abandonada en la práctica hace décadas, pero retóricamente defendida todavía por muchos de sus líderes, que preferían hacer creer a la población y al mundo que el país seguía estando libre de alianzas militares, tuvieron que reconocer públicamente que en la OTAN estaba el hogar más seguro ante la amenaza del oso ruso, después de su peregrinación por el desierto cada vez más estéril de aquella neutralidad que se fue derritiendo como la cera, con los años y el calor de los conflictos que no cesan. 



Turquía y Erdogan obligaron al gobierno sueco a reconsiderar su apoyo a las organizaciones curdas, incluso a decir que Turquía es una democracia y lo que antes estaba prohibido, es decir la venta de armas a este país, quedó olvidado.  El actual gobierno del Primer Ministro Ulf Kristersson, decidió olvidarse  de la violación a los DDHH con el visto bueno de una mayoría parlamentaria de centro derecha y de la socialdemocracia. Incluso prometieron una nueva ley antiterrorista que ha obligado el propio Consejo de Asuntos Legislativos, que analiza el contenido de las leyes, sus posibles irregularidades y contradicciones con la Constitución, ha protestar y poner el grito en el cielo porque el proyecto de ley serviría no solo para encarcelar a terroristas, sino también reprimir organizaciones sociales, periodistas y a cualquiera que se considere enemigo de la patria, por decirlo de la manera en la que los regímenes autoritarios se refieren a la disidencia.


En resumen, cumplidas las pocas formalidades que quedan pendientes, en unos pocos días la bandera sueca ondeará entre la de los otros miembros, en el edificio de la OTAN, en Bruselas. Así comenzará el proceso ya firmado de establecer 17 bases militares de almacenamiento de armas del aliado más poderoso, es decir EEUU, el uso del territorio para las maniobras militares frecuentes, transporte de tropas y material a lo largo y ancho del país. Una gran transformación de la pacífica Suecia, acostumbrada a una paz que duró más de 200 años.  Al final Putin le sumó dos nuevos miembros a la Alianza por intentar impedir que se incorporara uno. Mas no olvidemos que si Donald Trump es elegido presidente de EEUU en noviembre, su participación en un frente común contra Rusia es cada vez más dudoso. Puede ser una finta para que los aliados europeos que no cumplen con la inversión del 2 por ciento del PBI en defensa, se asusten y lo hagan, o en realidad sea la forma de ir cortando los lazos con la alianza y así replegarse hacia el sueño aislacionista y nacionalista de la derecha más conservadora de EEUU. De ser esto una estrategia real sería un regalo para un Putin que se pondría la peluca y la rala barba de Genghis Khan, montaría a caballo y a galope tendido hacia occidente y las fronteras que nadie sabe donde están sus límites.


Ahora habrá que rogarle a los dioses de la Rusia imperial, que no se le ocurra cruzar el charco y ponernos a correr a los refugios como los ucranianos, cuando creíamos que estábamos a salvo con la bandera de la OTAN ondeando sobre nuestras cabezas. Por ahora parece haberse conformado con la guerra de guerrillas en el ciberespacio sueco, jaqueando los sistemas de datos de instituciones públicas y privadas, amenazando con publicarlas o cobrar el rescate. Claro que estos “guerrilleros” no llevan uniforme ni son reconocidos por el gobierno ruso. Tampoco es de descartar que los rusos sufran los mismos ataques contra sus instituciones. En este “tome y daca” es difícil de discernir quien es el gato y quien es el ratón.


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miércoles, 21 de febrero de 2024

A Carolina ”No la bancan en el interior”

  José Pepe Mujica realizó uno de sus derrapes
  en la arena política al afirmar la frase anterior, descalificando a una de las candidatas a la presidencia del país por el Frente Amplio para las elecciones de octubre próximo. Esto impactó a la interna del Frente Amplio, aunque todos pusieron paños fríos, explicando que no era oportuno debatir ante los medios entre compañeros. Con aquella expresión Pepe Mujica ponía en dudas conscientemente lo inconveniente que puede ser, para el FA, votar a favor de Carolina Cosse. Ella es hoy la Intendenta de Montevideo, y su candidatura llevaría, en caso de un balotaje, a perder las elecciones en los departamentos del interior del país, en caso de que fuera  ganadora de las elecciones internas del 30 de junio próximo frente a Yamandú Orsi.

Pepe Mujica junto con el Movimiento de Participación Popular (MPP), apoyan a Orsi, Intendente de Canelones, por ser considerado por Mujica un político más pragmático y abierto al diálogo que Cosse y, al parecer, llegaría más a influir en sectores sociales más amplios del país; estaría además  aparentemente más abierto a compromisos que Cosse. ¿Será este un deseo de Pepe Mujica para que el traspaso del gobierno, en caso de ganar el FA las elecciones, esté acompañado por políticas reformistas, pero sin causar una polarización en la sociedad  presentando propuestas de reformas menos urticantes para las privilegiadas clases altas de la sociedad, a las que el expresidente parece querer mantener sin que se alarmen demasiado por los hipotéticos cambios?


En realidad Carolina Cosse no parece ser ideológicamente menos pragmática que Orsi, lo demuestra en la práctica cada día, pero las organizaciones que la respaldan como el Partido Comunista (PCU), el Partido Socialista (PS) y otras organizaciones consideradas dentro del FA como ideológicamente más de izquierdas, probablemente inquietan a Mujica ante la próxima campaña electoral. Y es que el ”cuco” del comunismo ya ha sido agitado por los herreristas (lista 404) y su candidato Álvaro Delgado, quien hasta hace poco era Secretario de la Presidencia y mano derecha del presidente Luis Lacalle Pou. Delgado desea volver a asustar a los electores dudosos que miran todavía al FA con cierto recelo, agitando los temas como el autoritarismo de Maduro en Venezuela, la dictadura cubana o nicaragüense. Una fantasiosa amenaza que después de quince años de gobiernos continuos del FA parecen extraídos de una caricatura macartista de la década del ´50.


Oportunamente Carolina Cosse ha demostrado permanentemente
ser una líder política que organiza equipos eficientes para llevar más bienestar y mejores condiciones ambientales para los capitalinos a través de reformas del servicio de transporte colectivo (más ómnibus eléctricos por ejemplo); vivienda; servicio de salud, creación de puestos de trabajo para sectores vulnerables dirigidos especialmente a madres solas; intensa actividad cultural en los barrios marginados; promoción de juntas de vecinos; diálogo para mejorar las infraestructuras y crear plazas y parques de recreación para quienes nunca los tuvieron; combatir el ausentismo del estado en ellos que el actual gobierno de Lacalle Pou soslayó invirtiendo lo mínimo en recursos públicos en sus habitantes más vulnerables, pauperizados aún más por la pandemia; recolección de basura no siempre exitosa por déficits internos de gestión y cultura de la población. En una sigla, la Intendenta Cosse resumió su política: el llamado plan ABC. 

Para una mayoría de los capitalinos es una líder política ejecutiva de eficiente gestión, a pesar de todos los palos en las ruedas que la oposición multicolor le ha puesto cada vez que planteaba cambios a favor de algún sector o grupo de la sociedad montevideana en la Junta departamental. 

Por ejemplo, la ciclovía recientemente inaugurada en la avenida 18 de Julio, transitada por miles de ciclistas y turistas que se desplazan cada día a sus trabajos o lugares a visitar, dándoles la oportunidad de pedalear seguros sin interferir como antes en el intenso tráfico de vehículos privados y de pasajeros de la avenida y, enganchándose con las otras ciclovías ya construidas fuera del centro de Montevideo, permitirles el desplazamiento por largas distancias entre los barrios. 

Los medios de prensa y redes sociales, amigos y aliados del oficialismo, trataron de ridiculizar el proyecto, que hoy es un éxito y un alivio para esas personas que pueden ahorrar de sus ingresos el pago de combustible si usaran un vehículo a motor o el boleto del bus y, de paso,  mejorar su salud con el ejercicio y favorecer el medio ambiente. 


Algo que no he podido corroborar es si Carolina Cosse, a través de su decisión de no renunciar a su actual cargo de Intendenta, y en su lugar pedir licencia (o vacaciones como se denomina en otros lugares), al comenzar próximamente su campaña para lograr ser elegida la candidata del FA a la presidencia, es asegurarse de que si no consigue la mayoría de los votos, seguiría administrando la comuna capitalina hasta el final del mandato. ¿Repetiría entonces ser la candidata nuevamente del FA por el gobierno capitalino? Difícilmente la coalición de centroizquierdas logre tener un candidato o candidata tan popular como ella. 


Las encuestas muestran todavía que sigue segunda en la intención de votos en las internas detrás de Orsi, pero reduciendo esa ventaja. ¿ Significaría entonces, en caso de perder, que no acompañaría a Orsi en una fórmula presidencial como vicepresidenta?  Sus últimas declaraciones han sido que si el FA, en caso de ganar las elecciones, le pide que asuma una determinada responsabilidad de gobierno, léase por ej. vicepresidenta, la asumiría porque ella acepta lo que el FA le demande. O sea que Cosse no deja cabos sueltos. Si no queda como posible vicepresidenta de un gobierno FA, podría seguir como intendenta si se lo propone, porque nadie se atrevería a competir con su popularidad en la capital y, le asegura así al FA, la continuidad en la principal comuna del país. De lo contrario la capital tendría otra candidata o candidato FA a la comuna que, es probable, tenga que competir más duramente con los multicolores que todavía no parece haber definido ningún candidato/a común. 


Esta experiencia de gestión de los asuntos capitalinos de Carolina Cosse de agregar nuevos insumos a la capital para hacerla más habitable, ordenada y sumando nuevos servicios no llega, sin embargo, preferentemente a los habitantes de los otros departamentos, salvo si hay acuerdos puntuales con las comunas vecinas, Canelones y San José, vínculos que todavía están en un estadio inicial o en los planes, pero que facilitarían la integración si logran ponerse de acuerdo en temas como el transporte colectivo, donde la infraestructura y el servicio de buses todavía demanda más y mejores soluciones. En entenderse mejor con los habitantes del interior del país quizás tenga mayor experiencia Yamandú Orsi, por su propio origen canario y, quizás, comprender mejor la mentalidad de hombres y mujeres de esos departamentos lejanos de la capital que,  frecuentemente, votan por los partidos tradicionales, aferrados a tradiciones, banderas y consignas o conveniencia personal que, a veces, están lejos de las que se levantan en Montevideo. No olvidar que muchos de esos dirigentes varones de todos los partidos ven, tradicionalmente, con desconfianza a mujeres empoderadas y ejecutivas. En el fondo les temen y muchas veces por machismo cerril, no quieren saber de ellas. ¿Será que Mujica ve esa contradicción y por eso quiere evitar el hipotético choque de géneros que se imagina puede ocurrir con esa frase “no la bancan en el interior”? El viejo zorro cree saber cuando no hay que ahuyentar a las gallinas y en cambio mantenerlas al alcance cuando se necesiten.


En todo caso, los cuatro candidatos a liderar la campaña electoral ya postulados como candidatos presidenciales del FA, Andrés Lima, Mario Bergara, Carolina Cosse y Yamandú Orsi, sea quien sea el candidato o candidata, aportarán votos y energía al intento del FA de gobernar una vez más a Uruguay, cambiar el rumbo del actual gobierno plagado de una inigualable corrupción histórica, clientelismo, nepotismo y políticas que solo benefician a los más ricos e intereses multinacionales (*) , demostrando una vez más que el herrerismo, vestido de neoliberalismo, aún en una versión más light, es desfavorable a las mayorías de los ciudadanos no solo por haber rebajado los salarios y jubilaciones (junto a una reforma que aumenta la edad jubilatoria), sino afectando con recortes la salud pública y la educación, la cultura en general, las relaciones laborales a favor de los patrones, privatizaciones parciales y "tapadas" de empresas públicas entre otras reformas que no cambiaron sin embargo aquella promesa de Luis Lacalle Pou en la campaña electoral de 2019: rebajar el déficit fiscal y mejorar sustancialmente la seguridad pública combatiendo la delincuencia con el mamarracho de la LUC. Vanas promesas de demagogos que saldrán más ricos, ellos y a quienes favorecieron, independientemente del resultado electoral. Además de dejar atornillados a miles de ñoquis como funcionarios públicos cuando prometían lo contrario. ¿Clientelismo puro y duro? Sin que les tiemble el pulso. 

Las ovejas que los votaron y creían en Papá Noel, todavía siguen balando, esperando que caiga el derrame de pasto prometido.



(*) Para un repaso sobre una parte de los actos de corrupción del gobierno, ver este enlace del columnista Enrique Ortega Salinas en Caras y Caretas. 

https://www.carasycaretas.com.uy/perfil/24-enrique-ortega-salinas


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domingo, 18 de febrero de 2024

Disparen contra el gallego

Uno de los escándalos más graves se está desplegando ante los ojos de los ciudadanos, en Uruguay, al comenzar a desenredarse la madeja de cómo funcionarios de alto nivel del actual gobierno de

coalición multicolor, con sus ministros y, probablemente, hasta el mismo presidente (otra vez!), directa o indirectamente manipularon y favorecieron a grupos económicos aliados al poder político, según la versión del principal protagonista y afectado, Alberto Iglesias, exdirector de la mutualista.
Se trata de la enajenación y venta de Casa de Galicia, una mutual de la salud, que siguiendo el modelo uruguayo paralelo a la salud pública, ofrece a sus socios, que pagan una cuota mensual, el servicio cuando las enfermedades se hacen presentes, y se implementan los diagnósticos y los tratamientos necesarios.

A lo largo de los años, a partir de 2020 comenzó a desarrollarse la mayor estafa contra la comunidad gallega uruguay que estaba asociada a esa mutualista y que tiene unos cien años de existencia, según su exdirector Alberto Iglesias, hoy en abierto conflicto con las autoridades del gobierno. En esa entrevista en M24, audición de radio en youtube puede verse y escucharse la versión de Iglesias. https://youtu.be/MyNmnRcIi_4?si=p3nf_8R4LJvElrm6 

Es imposible incluir en esta crónica  el inmenso material con el que se ha construido el ataque contra el expresidente de la mutual, quien fue elegido, por los presuntos cabecillas de la estafa, como “cabeza de turco”y blanco del lawfare para justificar la expropiación de Casa de Galicia y su posterior venta. La misma se hizo por un valor ridículo (unos 15 millones de dólares) en tiempo exprés, cuando valía dos o tres veces más, y dejando a unos 500 empleados en la calle sin cobrar hasta ahora los sueldos que les correspondían.


La compra del bien expropiado se hizo por una de las mutualistas que compiten en el mercado de la salud, es decir el  santísimo Círculo Católico. Alberto Iglesias fue denunciado por doce delitos por los abogados del gobierno bajo la capitanía de Gonzalez Machado, aparentemente el verdadero estratega de la presunta estafa. Once de esos delitos ya fueron archivados y solo queda el último, que según Iglesias, no le será difícil demostrar también la falsedad del mismo.

La campaña del gobierno y de los directamente implicados con cargos ministeriales y altos funcionarios, así como dirigentes políticos del Partido Nacional, Partido Colorado y Cabildo Abierto, para destruir la entereza ética y moral de este hombre fue una enorme nube de humo con la intención de cubrir el ilícito fraguado. Disparen contra el gallego, era la orden orquestada.


Las consecuencias de este escándalo apunta contra ministros y altos funcionarios del actual gobierno, según Iglesias. Pero uno de sus protagonistas indirectos, Álvaro Delgado, hasta hace pocos días  secretario de presidencia en la llamada Torre Ejecutiva, mano derecha de Luis Lacalle Pou, y candidato a presidente del país por el herrerismo, o sea del lema “Aire Fresco”, la lista mayoritaria dentro del PN. Delgado posiblemente sea el líder de una nueva coalición de derechas en caso de ganar las elecciones de octubre próximo. Sin embargo la denuncia de Iglesias, que para muchos blancos adherentes del herrerismo, si no son oportunistas, ingenuos o estúpidos, debería importarles la calidad ética y moral de este candidato si lo que afirma Iglesias es cierto, es decir que le prometió interceder para impedir la enajenación de Casa de Galicia y traicionarlo después de años de manipularlo con promesas y misiones de buena voluntad para que la provincia de Galicia hiciera inversiones en el sector pesquero uruguayo.


 Iglesias, para ser más precisos, fue además el hombre que durante tres años se dedicó a sanear la mala economía de Casa de Galicia y prepararla, incluso  para dar un salto cualitativo en su servicio a los usuarios, el cual ya estaba financiado por un fideicomiso otorgado por el Banco Santander y el respaldo del gobierno de la comunidad de Galicia, interesada en que ese servicio continuara para la comunidad gallega en Uruguay. Iglesias afirma tener  pruebas para demostrar cómo se orquestó la estafa y se prepara ahora para dar a conocer a la Justicia y a la opinión pública, todos los documentos y testigos  que avalan su versión sobre esa gran estafa perpetrada contra la mutualista gallega por el exministro de Salud Publica Alberto Salinas y de  Leonardo Cipriani, todavía presidente de ASSE ( la Administración de los Servicios de  Salud del Estado) entre otros jerarcas implicados en esta madeja de corrupción. Probablemente una de los más grandes junto al contrato del puerto marítimo de carga y descarga de contenedores de Montevideo, otorgado por sesenta años a la empresa belga Katoen Natie por el actual gobierno. 


Los blancos multicolores son como el camaleón, cambian de colores según la ocasión, como rezaba aquella vieja canción, cuando de los labios para afuera ofrecen la imagen de la transparencia y la decencia, mientras que en realidad son capaces de vender el alma al diablo si obtienen un buen rédito para sus bolsillos. Veremos si en esta ocasión la justicia está a la altura de poner en el banquillo a esas autoridades públicas y políticas, que traicionan día a día la confianza de aquellos que en 2019 los votaron creyendo en la promesa de convertir a Uruguay en la perla de Sudamérica, transparente, abierta al mundo, sin la carga del déficit fiscal y la tierra prometida para los llamados “mallas oro” y, no menos importante, libre del “comunismo” de los gobiernos del Frente Amplio. 


domingo, 11 de febrero de 2024

La Argentina se rompe

Mientras el presidente Javier Milei llora frente al Muro de los Lamentos en Jerusalén y se arrodilla poco después frente al altar de la capilla Sixtina en el Vaticano, el país está al borde de un colapso. Las amenazas de Milei contra el Congreso por rechazar la ley ómnibus del gobierno y enviarla a las comisiones permanentes para que la debatan, despertó las iras del mandatario que, escupiendo sapos y lagartijas en los lugares sagrados, prometió sacarles a las provincias las subvenciones estatales para doblegar a los gobernadores y a los diputados y senadores rebeldes, a quienes acusa de ser los causantes del despatarro de su ley ómnibus “salvadora de la patria”. 

Y la primera medida fue la de quitar las subvenciones al transporte público, duplicando o triplicando el precio del boleto, afectando a millones de usuarios que se trasladan a sus lugares de trabajo en autobuses, trenes y subtes diariamente. Pero si la amenaza de Milei se concreta como anuncia en uno de sus ataques sin control, serán otros sectores los que también pagarán un alto precio: la salud, la  educación y la seguridad, que se quedarán sin los recursos necesarios para funcionar. 
La reacción de los gobernadores ha sido la de gritar retruco! y manifestar entre otras medidas la posible creación de bonos o dinero propio en sus provincias, con la finalidad de pagar los sueldos de sus empleados y otros gastos necesarios, a cuenta de lo que ocurra en el futuro, si las amenazas de un presidente desquiciado se cumplen. Pero hay más, dos de las provincias más ricas y que aportan cuantiosos fondos al erario del estado, Santa Fe y Córdoba, anuncian que la riqueza y medios económicos creados principalmente por los sectores agrario y ganadero en sus administraciones, serán exportadas por el puerto de Rosario y, los fondos obtenidos por esas exportaciones, administrados por un nuevo Banco Central independiente de BsAs. Esos recursos no irán entonces a las arcas del estado, sino a sus gobiernos para solventar los gastos de la provincia. Una solución que dejaría a la mayoría de las restante provincias sin ningún recurso ya que son deficitarias.
 
La historia parece repetirse cuando las provincias del Río de la Plata se rebelaron contra el centralismo de Buenos Aires, liderado entonces por Bernardino Rivadavia, en el siglo XIX, quien quiso monopolizar el poder político y comercial, apoyándose en la naciente oligarquía porteña, interesada en abrirle aún más  las puertas al pujante comercio británico. Solo falta un José Gervasio Artigas para liderar la rebelión. Javier Milei abraza la misma estrategia de antaño, es decir, abrirle las puertas a las grandes empresas multinacionales,  lo que haría quebrar a la mayor parte de la industria del país, pequeña, mediana y grande, vendiendo todo el erario público posible, vendiendo la tierra a esos monopolios agrícolas con banderas del "primer mundo" provocando que decenas de miles de trabajadores vayan a parar a la calle y, sin remedio inmediato, un empobrecimiento aún más atroz y salvaje que el provocado por "el corralito" a comienzos de este milenio.

La famosa “casta” que Milei anunciaba iba a castigar, no estaba en los palacios de Puerto Madero o en los barrios chic de BsAs, sino en todo el territorio argentino, poseedores de un salario o una jubilación por los años trabajados y que, sin piedad,  los ven esfumarse por la chimenea de la depredadora inflación que crece diariamente en una espiral infernal.
 
¿Se romperá Argentina o predominará finalmente el sentido común? ¿Se logrará un acuerdo en la búsqueda por encontrar a través de la negociación entre el poder ejecutivo y los gobernadores? ¿Será posible un acuerdo y una salida decorosa a la crisis planteada? ¿Será posible con Milei? No parece probable con el “hombre que amaba los perros", parafraseando el título de la novela del cubano Leonardo Padura.

¿O  tomará finalmente las riendas de este gobierno fracasado el hombre que trabaja detrás de las bambalinas, es decir Mauricio Macri? El mismo que dilapidó enormes sumas de capital prestado por el FMI en favor de los fondos buitres, sus propios bolsillos y sus más fervorosos cómplices. ¡Qué drama se teje una vez más en las calles y barrios, en el campo y en los hogares argentinos, donde asoma nuevamente  la frustración y el desengaño, con el único consuelo de adorar a Messi y la albiceleste!
Tal vez alguien en este momento, en algún lugar del país, esté componiendo una merecida y aún más impactante segunda parte de No llores por mí Argentina. Sería muy oportuno.

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